No se puede soslayar, ser mezquino o comparar el pasado reciente. La captura de Dionisio Loya Plancarte El Tío Jos钒, es aceptar que de los más de 120 detenidos en 15 días, desde que el presidente Enrique Peña Nieto mandó a la guerra’’ a su exprocurador mexiquense, Alfredo Castillo Cervantes a pacificar Michoacán es un logro, situación que recuerda La Guerra del Fin del Mundo’’, obra del peruano y nobel de la Literatura, Mario Vargas Llosa.

No se puede colgar toda la gloria a Castillo Cervantes, Comisionado para la Seguridad y el Desarrollo de Michoacán, sino a la participación de todos los michoacanos e incluso de siete Guardias Comunitarias’’, de igual número de municipios de 113 que componen la entidad quienes dijeron: ¡Basta! Se armaron y han luchado, hoy apegados la Ley y normas de la Secretaría de Gobernación (SEGOB). Ellos sabían dónde se encontraba ese tío’’.

También se sabe dónde habita y reside el maestro normalista, agricultor y narcotraficante, Servando Gómez Martínez La Tuta’’, máximo líder de Los Caballeros Templarios’’, que son similares al líder del sincretismo religioso Antonio Conselheiro, que da vida a la obra de Vargas Llosa del título literario mencionado y ambientado en Canudos’’, Bahía, Brasil.

De igual forma, alguna parte de los Purépechas y Tarascos conocen, sí es un mito o realidad que Nazario Moreno González El Chayo’’ sigue vivo, aunque el gobierno de Felipe Calderón y su exsuperpolicía de entonces, Genaro García Luna, presumió muerto’’, sin cadáver igual conocido como: El Más Loco’’ o El Doctor’’. Hay quienes presumen saber más, se soban las manos y anuncian nerviosos’’ que vive, pero no hay pruebas.

La intervención federal en Michoacán, que no echamos campanas al vuelo sobre Castillo Cervantes, sino de la Federación, para que no salga otro García Luna e intente dorar la píldora sobre muertes que no tengan evidencia’’ científico-técnica, que ahora presumen tanto las nuevas autoridades federales, para despejar cualquier duda.

Sería excelente que bajo un análisis forense creíble, se dijera por los nuevos que Moreno González, está muerto o no. Me sumo a la duda. No hay evidencia o testimonio que así lo sostenga.

Es igual como lo que ocurrió con Heriberto Lazcano Lazcano El Lazca’’, El Verdugo’’ o El Z-3’’, uno de los fundadores originales de Los Zetas’’, compuesto por elementos de élite de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), desertores o que se dieron de baja antes y después del 2000 para irse por un puño’’ de dólares al servicio de Osiel Cárdenas Guillén El Mata Amigos’’, capo del cártel del Golfo.

A Heriberto Lazcano, en la administración del panista Felipe Calderón Hinojosa, la Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR), anunciaron su muerte, pero pese a su éxito’’ no pudieron presentar el cuerpo, dado que en sus narices’’ junto con las policías de Coahuila, fue robado su cuerpo.

E igual paso con otro mito de la pasada administración panista, cuando se vendió la idea que se dio de baja’’ o muerto pues a Ignacio Nacho’’ Coronel, en Zapopan, Jalisco, uno de los máximos capos del Cártel del Pacífico según la SEDENA.

Socio principal sinaloense de Joaquín El Chapo’’ Guzmán Loera, no recapturado tras más de una década que se fugó del penal de máxima seguridad de Puente Grande’’, del identificado Ismael El Mayo’’ Zambada García, que entrevista un maestro del periodismo y el Jefe de Jefes’’, Juan José Esparragoza Moreno El Azul’’.

¡Todo es dijeron entonces los que mandaban!

Ante la detención de El Tío Jos钒, no se puede dudar. Lo tiene la Subprocuraduría Especializada en Investigación contra Delincuencia Organizada (SEIDO). Con las técnicas que tienen, esperemos logren ubicar y capturar a La Tuta’’, heredero de propagar el fanatismo religioso de los Caballeros Templarios’’ y ya de paso nos cuenten algo de El Chayo’’.

Esto último es en serio, no deseo de algunos reporteros.

COMMODATO

¡¡¡¡¡¡Gracias por todo Don José Emilio Pacheco!!!!!!