Conflicto añejo

Hay novedades en lo referente al pleito entre el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) y la minera Grupo México, presididos por Germán Larrea y Eduardo Sánchez Navarro, respectivamente.

Resulta que el último round, que no fue de sombra, ocurrió el mes pasado, cuando en una asamblea convocada y realizada por las huestes del grupo minero se votó en favor de la no renovación del Contrato de Asistencia Técnica y Transferencia de Tecnología (CATTT) que tiene con el socio de control Aeropuertos Mexicanos del Pacífico (AMP), en la firma que administra 12 aeropuertos.

Resulta que ayer, GAP le informó a sus inversionistas que ha sido emplazado a un juicio mercantil de oposición por parte de un accionista respecto de la supuesta asamblea referida. El caso es que el tema, que parecía estar en receso, se vuelve a encender. Habrá que ver hasta dónde llega.

Desmiente rumor

Después del caso de Comercial Mexicana, las firmas del sector financiero también se contagian de los rumores sobre compra y venta de empresas.

Esta vez corresponde el turno a Gentera, de Carlos Labarthe y Carlos Danel, que posee al Banco Compartamos.

Resulta que dicha institución financiera tuvo que salir ayer a desmentir públicamente que esté interesado en adquirir a Mibanco, una institución crediticia de Perú.

La reacción obedeció a una noticia publicada el lunes pasado, en el periódico El Comercio de ese país, la cual asegura que Credicorp, Gentera y BBVA han manifestado su intención de absorber el banco.

Pagará más

El Consejo de Administración de Henkel decidió en su asamblea de accionistas proponer un reparto de dividendos futuros equivalentes a entre 25 y 35% de sus ingresos netos, después de intereses minoritarios y ajustes por partidas excepcionales. Hasta ahora, el ratio de pago de dividendos estuvo en torno a 25 por ciento.

Para el año fiscal 2013, la empresa que dirige Kasper Rorsted propondrá a los accionistas una proporción de pago de dividendos de alrededor de 30%, en la reunión anual de la compañía, que tendrá lugar el 4 de abril.

Aerolínea queretana

Finalmente hoy Transportes Aéreos Regionales (TAR), de Luis Gómez, arranca con todo sus operaciones del 2014 y comienza la venta de boletos para los 10 destinos a los cuales se enfocará la primera aerolínea regional de este sexenio.

Con sede en Querétaro, la compañía cuenta con la concesión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para operar a partir de marzo, por lo que ya alista todos los detalles de los primeros tres aviones Embraer ERJ145 que llevarán a los viajeros de negocios y playa a Guadalajara, Monterrey, Tampico, Durango, Acapulco, Puerto Vallarta, Los Mochis, Ixtapa, y Puebla.

TAR espera transportar en el primer año a 300,000 pasajeros, esto al cumplir con la flota proyectada de 14 aviones.

Palomita

La gente de Fitch México, a cargo de Alejandro García, considera que después de un difícil 2013, la perspectiva de los bancos mexicanos será al menos estable y están optimistas pese a que su desempeño fue afectado por el debilitamiento inesperado de la economía, que afectó la calidad de activos, provocando un aumento sustancial de las provisiones.

Los bancos han mantenido la rentabilidad y mejorado ligeramente los márgenes pero podrían disminuir este año, junto con los resultados por la intermediación de valores, pero esto sería compensado por menores cargos por provisiones.

A los problemas de calidad de los activos del año pasado, deteriorados por las principales líneas de negocio, los bancos mexicanos respondieron con un saneamiento de los préstamos emproblemados y los indicadores de calidad de activos deberían estabilizarse o mejorar moderadamente en el año 2014, debido a mejores perspectivas económicas.

Puerto nitrogenado

Cuando Pemex, de Emilio Lozoya, anunció que compraba en casi 450 millones de dólares la planta de producción de fertilizantes de Altos Hornos, de Alonso Ancira, más de un analista alzó las cejas y la primera lectura que se hizo en Veracruz es que, en realidad, se trataba de un rescate al empresario. Ahora se han ido aclarando varios puntos.

Entre otros es que la venta del complejo, que tiene más de 30 años de operación, se hizo por una cifra mucho menor, la paraestatal pagaría hasta 270 millones de dólares por las instalaciones existentes, pero habría más dinero para un proyecto que tienen pendiente para el futuro: la construcción de una terminal marítima para petrolíferos provenientes lo mismo de Estados Unidos que de los centros productores de la aún existente Pemex Petroquímica.

Junto con la modernización tecnológica y fabril de la planta de fertilizantes, en la que se usarían entre 150 y 200 millones de dólares, se abriría un nuevo negocio de alto nivel con Pemex como un jugador casi privado muy fuerte.