Quiso la casualidad que en el momento previo del registro formal de los candidatos a la Presidencia de la República, en los eventos previos -las elecciones federales del año 2000 y del 2006- se registrara una coincidencia.

En marzo del 2000, Francisco Labastida Ochoa era el candidato del PRI y concitaba 46% de las intenciones del voto, por 39% del entonces candidato de la Alianza por México, Vicente Fox Quesada.

Y justo hace seis años, el abanderado de la Coalición por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, punteaba la contienda con 38% de las preferencias electorales, por 31% del panista Felipe Calderón Hinojosa.

En ambos casos, el candidato blanquiazul se ubicaba en el segundo lugar y al final de las campañas terminarían por imponerse.

A diferencia de ambos casos, esta vez ni siquiera han comenzado las campañas y el puntero, Enrique Peña Nieto, con su 48% en preferencias efectivas según la medición más reciente de Consulta Mitofsky, se ubica bastante lejos de sus oponentes. La panista Josefina Vázquez Mota registra 30% de la intención del voto, por 22% de Andrés Manuel López Obrador.

Peña Nieto presenta un mínimo de 38 puntos, por 29 de Vázquez Mota y 17 de López Obrador , reportó ayer la firma que dirige Roy Campos, aún existen 22 puntos porcentuales que, teniendo preferencia en este momento, se declara en posibilidades de modificarla .

Esta vez, a diferencia del 2000 y el 2006, son 17 puntos la brecha que separa al puntero del segundo lugar. Cierto es que las campañas aún no comienzan y también que, como nunca antes, las mediciones registran una marcada apatía de los electores. En la encuesta más reciente de Consulta Mitofsky, 19% de los entrevistados prefirieron no declarar su simpatía, ya sea porque no han decidido o porque no quieren que se sepa por quién votarán.

Un dato sobresale en esta medición: el voto nulo, que en el 2009 alcanzó 5.4% del total nacional, nunca había sido tan alto en tres décadas de historia electoral contemporánea.

En vísperas del registro de los candidatos presidenciales ante el IFE, éste es el escenario de la contienda.

Para Diputado federal, en registro de la Consulta Mitofsky la preferencia favorece a la coalición Compromiso por México, integrada por el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Verde, que se ubica con 32%; le sigue el Partido Acción Nacional con 22%, y en tercer lugar, el Movimiento Progresista, la coalición que integran el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y el Movimiento Ciudadano, con 18 por ciento.

El Partido Nueva Alianza quedaría con 2% de la votación nacional, lo que garantizaría su permanencia en el espectro partidista, pues conservaría el registro.

EFECTOS SECUNDARIOS

RELEVO. Vienen cambios en la directiva Fundación Colosio, el think tank priísta. Sale Marco Antonio Bernal y llega el exgobernador del Estado de México, César Camacho Quiroz. Avanza Enrique Peña Nieto en el control del aparato partidista.

TEMARIO. La inseguridad y el pesimismo sobre la marcha de la economía son los asuntos más importantes para los mexicanos actualmente, de acuerdo con un estudio sobre las expectativas de la población para el 2012 elaborado por De la Riva Group. Por lo tanto, economía y seguridad serán los dos grandes temas de la elección presidencial, ante este escenario, ocho de cada 10 mexicanos esperan un gobernante fuerte, seguro de sí mismo, organizado y previsor. El que tenga experiencia resulta muy relevante, que le da prioridad sobre los estudios. El electorado también prefiere a alguien que conozca bien a la gente, por encima de aquellos que cuenten con posgrado.

VISITA. El director de la Fundación Botín, Íñigo Sáenz de Miera, llegó a la ciudad de México para presentar el inicio de la tercera emisión del programa de becas de esa importante institución altruista, dedicado en esta ocasión al fortalecimiento de la función pública en América Latina.