Davos, Suiza. Les voy a contar parte de la trama que se observa en el Foro de Davos. Es un primer vistazo sobre lo que no decimos en los diarios.

En el seguimiento a la delegación mexicana, me tocó asistir a la Reunión Interactiva sobre el crecimiento de América Latina donde los empresarios internacionales estuvieron atendidos de primera mano por el Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, el banquero central de Brasil, Alexander Tombini y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno.

El encuentro se dio en el Hotel Seejov, a una estación en tren, de Davos, donde se realizaban las demás sesiones del Foro, durante la hora del almuerzo.

Sobra decir que el sitio era de cinco estrellas, con un lujo que solo he visto aquí, en Suiza. Unos 30 inversionistas dispuestos en mesas de 10 personas recibían las respuestas directas de los funcionarios mencionados, de manera que fueron los ejecutores de la política monetaria, quienes les dieron sus diagnósticos.

Lejos del Foro iluminado para atraer a los medios; detrás de los debates diagnósticos de los principales organismos financieros internacionales y de los propios gestores de la economía mundial, hay encuentros empresariales de altísimo nivel que son semilla de alianzas financieras.

Lejos del Congress Center donde se dividen los 2,500 asistentes al Foro para participar en sesiones dedicadas a temas diversos, Davos se vuelve una vitrina para los países que buscan atraer la atención de los inversionistas.

En los búnkers alternos al Foro, los hoteles que están a no más de 20 minutos de distancia, caminando sobre la cama de nieve, ahí, en cuartos con calefacción y acogedoras charlas, se cierran negocios y se pactan inversiones.

Los negocios de la calle principal de Davos, rentan sus espacios físicos por una semana a las delegaciones, regularmente de economías emergentes, para que puedan recibir ahí, como en ningún otro lado a sus potenciales inversionistas.

Ahí, los países compiten por hacer el stand más atractivo, pues saben que las visitas que cuentan por miles, dejarán mucho más que solo preguntas.

Para que se den una idea de esta creatividad, a unos cuantos metros de la bajada que nos conducía a la sala de prensa y el centro de convenciones, sobre la calle principal de Davos, una sucursal de Banorte, estaba plantada. Jamás volveré a quejarme de que no haya cajeros suficientes , pensé al verla.

Era una reproducción exacta por fuera, tanto, que tuve que entrar para ver de que se trataba.

Y así les puedo mencionar a la de India, que estaba unos metros adelante, o la de Indonesia.

Todos querían atraer inversiones, y se pusieron en vitrina.

El menú

Dicen que el costo de asistir como empresario al Foro de Davos, significa un desembolso superior a los 150,000 pesos por persona. Con el pago reciben diagnósticos económicos, un menú típico de la zona y la oportunidad de ser orientados de viva voz por los propios administradores del país

Detrás de las tartas y carpacio de truchas ahumadas en abeto; de las cortezas de filete de ternera en cama de cítricos y del pie de manzana con helado, está el fin del Foro de Davos: Hacer negocios.

El balance al término de la reunión de América Latina fue bueno, según Carstens y el presidente del BID, quienes comentaron que las reformas mexicanas siguen siendo objeto de atención. Treinta empresarios pagaron por escuchar a estos estrategas de las economías emergentes.

Hay que ver cuantos se quedan.

De mis apuntes

Bajamos ya la cortina del Foro de Davos. Días de intenso frío y caminar sobre la nieve. Horas de correr a la sala de prensa para encontrar el calorcito perdido, mientras vemos pasar al estudio de televisión al mismísimo presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim.

Días de escuchar que si la cena de Credit Suisse, que si la de Royal Scotia Bank. Chocolate caliente y croissants que saben a gloria, tras esperar un funcionario, en la calle nevada. Bien dice mi editora que no es lo mismo trabajar desde las oficinas que teniendo enfrente los Alpes Suizos, o la Torre Eiffel.

Ahora, deshago las maletas para llegar a una nueva misión: Paris y la Conferencia Anual de Riesgo País de Coface. Un manjar informativo cuando el mundo está a punto e inundarse de recursos inyectados ahora, desde Europa.

En mi próxima entrega les platico con qué expresidente de México conversé sobre la reforma energética.

Como les compartí el lunes, esta cobertura de Davos 2015 y ahora, la de Coface se las dedico por completo a mis hijas y mi esposo. Son sin duda alguna mi motor y mis ganas de ser mejor cada vez. Nos leemos pronto.