Lo de arriba es una forma superflua de ver las cosas, lo cierto es que me siento más que indignado y triste por ver la forma en la que nuestros paisanos son agredidos hasta la muerte en la frontera norte del país. Este martes trascendió el presunto asesinato de un joven de 14 años a balazos de elementos de la Patrulla Fronteriza. Hace unos días, Anastasio Hernández Rojas murió también a causa de los golpes que le propinaron elementos de esta misma Patrulla .

Si bien todos satanizan ataques en diferentes partes del mundo y hasta cancelan conciertos para manifestarse en contra (léase caso Pixies en Tel Aviv) también es cierto que cierran los ojos ante lo que hace el país de las Barras y las Estrellas. Ahí nadie dice nada. Nadie levanta la mano, mas que los afectados y ¿quién ve por ellos? Me gustaría ver a la ONU emitir recomendaciones a Estados Unidos al respecto, pero aquel organismo parece que es un cuadro más de la Casa Blanca.

Este post no es para caer en el juego del odio. Respeto a los vecinos del norte. Tengo familia y amigos en EU, país en el que he pasado tanto buenos como malos ratos. Asimismo, me gustaría que ningún mexicano tuviera que salir de su país para sufrir allá; que hubieran los empleos que se necesitan y que si Arizona quiere imponer una ley en contra de nosotros nos riéramos de ella, pues en México encontramos lo que necesitamos. Pero no es así y mientras tanto, sólo me queda preguntarle a las autoridades Mexicanas y Estadounidenses ¿Hasta cuándo?

Sígueme en Twitter: @pabloescobedo