Si el pronóstico de una caída del 10% en el PIB era lo más alarmante, la realidad es que, si lo vemos por sectores, muchos sufrirán un descalabro mayor. Tal es el caso de la industria de la construcción, considerada sector pilar, la cual no parece salvarse de una caída de entre 15 y 20 por ciento.

A mediados de 2021 podría ser cuando el gremio comience a ver una luz, no así su recuperación, para ello se tendría que comenzar a crecer a tasas de 6.1% de forma anual, tan sólo para alcanzar los niveles que se traían a inicios de 2018.

Y no parecen darse las condiciones para que haya un boom en inversión, desarrollos y crecimiento en la industria de la construcción. Incluso se espera que esta recesión sea la más grande del sector. Los pronósticos son de que este sexenio sea un periodo perdido.

La pandemia fue la gota que derramó el agua del vaso, no así lo único que afectó a la industria. El freno que tuvo la construcción a inicios del sexenio y la falta de certeza jurídica provocó que el freno, en momento en el que apenas comenzaba a despuntar, tuviera un efecto desastroso, y que podría reflejarse en un desempleo de por lo menos 500,000 trabajadores, así como el cierre de 100,000 empresas.

Desafortunadamente volverán a ser las micro y pymes quienes la padezcan, a tal grado que muchas desaparecerán.

Y aunque el Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, ha manifestado que se aplicará una política contra cíclica en el sector de la construcción a fin de sacar a flote al gremio, desafortunadamente ante una debilidad de la economía, los ingresos del gobierno son insuficientes para reactivarla este año.

Prácticamente se tendría que dar certeza jurídica y señales de que se trabajará de la mano con la Iniciativa Privada, para mandar confianza.

Prueba de ello son los pasos que comenzaron a darse al interior del Gobierno de la Ciudad de México, que comanda Claudia Sheinbaum.

Agilizando trámites y permisos que se frenaron desde inicios de este sexenio. Incluso generando facilidades para que las empresas puedan acelerar los pagos y procesos.

Sabemos que las empresas de la vivienda comenzaron a agilizar documentos y trámites de terrenos, construcción y procesos legales, principalmente para la construcción de vivienda de interés social y media residencial. Donde se podría esperar mayor movimiento de frente a la necesidad de una vivienda.

Incluso, nos dicen, que en estos días la jefa de gobierno dará a conocer un programa de apoyo vía Infonavit, diferenciando los créditos para la adquisición de vivienda de la CDMX. Es decir, elevando el nivel del crédito.

No obstante, no todo es miel sobre hojuelas. El gobierno de la CDMX deberá plantear bien sus estrategias para no desalentar la inversión que comienza a fluir, y aprovechar las alternativas que ha implementado el sector bancario y que podrían elevarse de frente a una tasa de interés que todavía se prevé baje en estos meses.

Porque la idea de hacer casas de 750,000 pesos en el corredor de Reforma o Cuauhtémoc simplemente será imposible.

Ahora, la pregunta es si esta tendencia se seguirá a nivel nacional, de frente a un déficit efectivo de vivienda equivalente a 6 millones de unidades.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.