En la entrega del mes anterior comenté que cuando la situación económica de Estados Unidos y China estuviera más definida lo comentaría. A la fecha no creo que esto haya ocurrido aunque parece que Estados Unidos van a crecer entre 1.5 % y 2% con un aumento muy bajo del empleo.

La Reserva Federal estadounidense está dispuesta a todo para cubrir la falta de liquidez que el sector privado no cubre. Por otra parte China seguirá creciendo como lo ha venido haciendo en todos estos años ya que el Banco Central de China puede proveer de fondos a discreción. Que después haya problemas en una economía que crece al 8%-9% está por verse.

EUROPA

Sin embargo, otra vez Europa, ya ahora con un crecimiento muy bajo o nulo, está en el centro del problema de la crisis y casi podría decirse es el problema.

Con toda sinceridad, para el autor de estas líneas es muy difícil percibir un grado mínimo de racionalidad en el discurso de la Canciller alemana.

¿Es muy tonta o muy lista? ¿Pregona la austeridad fiscal a sabiendas que muchos países sufrirán y sufren una contracción brutal y un desempleo masivo porque no tiene idea? ¿O es mal aconsejada? ¿O políticamente sólo le interesa su reelección? O bien pregona austeridad y cerrará los ojos si el Banco Central Europeo (BCE) empieza a proveer de liquidez en forma no canónica o fuera del espíritu de su mandato ¿Es, como se ha sugerido, una forma de imponer una humillación a sus vecinos en contracambio de las humillaciones sufridas por su país, algunas plenamente justificadas y otras no? Nadie lo sabe.

Pero es muy claro que la Canciller ha perdido el piso al proponer que Alemania supervise los impuestos y gastos de Grecia en plena violación de cualquier principio democrático y de autodeterminación nacional. Fue tal el escándalo que tuvo que retirar su propuesta, pero tenga el lector por seguro que habrá nuevos intentos de imposición. ¿No recuerda la Canciller que Hitler llegó al poder cuando el Canciller Brünning en 1930 también redujo el déficit (la receta actual) y el empleo se colapsó, con un tercio o más de trabajadores desempleados?

Que el tan reciente y cacareado pacto de estabilidad fiscal sea una locura, muy pocas personas serias lo dudan. Que condene al desempleo a millones, igualmente.

Al mencionar la preocupación por el crecimiento y el empleo, esto se hace en forma superficial y para que no se perciba lo brutal de la imposición y restricción fiscal.

Lo anterior parece una burla a los pueblos en las naciones malas . Que el Fondo Monetario Internacional, en general ultra conservador, opine que la medida será contraproducente no parece importarle a Merkel.

Lo que pide Alemania es imposible que ocurra: que todos los países del área del euro tengan cuenta corriente positiva. Esto no puede ser porque el superávit de uno es el déficit del otro en una zona donde la mayoría de intercambio comercial y financiero se realiza entre los países de la misma zona.

ACTUALIDAD

El problema actual no es de déficit porque los países malos y flojos o sea los países latinos, gasten a lo loco, sino porque, eso sí, sus estructuras económicas y en muchos casos sus sistemas políticos, son obsoletos y afectan negativa y en grado superlativo la productividad. Nosotros los mexicanos vivimos también en esa situación.

La única luz en esta tragedia de incompetencia, es la decisión del BCE de abrir la compuerta de liquidez para los bancos, evitando al menos por este año que la crisis explotara en forma irreversible.

En diciembre los bancos pidieron prestado a tres años al 1% cerca de MEDIO BILLÓN de euros y en febrero se cree que se prestará UN BILLÓN de euros más, cerca de 18 billones de pesos (un billón= doce ceros), cerca de 18 veces el Producto Interno Bruto anual de México.

Debido a esto los bancos franceses, italianos, españoles, ALEMANES y de otros países no quebrarán. Si el BCE no les prestaba a esta tasa mínima, ni quién lo hiciera. Otro cantar es que ese dinero se utilice para proveer de crédito al consumo.

Lo más probable es que al igual que en Estados Unidos, la mayoría de este dinero sea depositado otra vez en el Banco Central Europeo o en bonos alemanes a corto plazo.

Por otro lado y como se comentó en la entrega anterior, las grandes industrias parecen bancos por el tamaño ingente de sus Tesorerías o sea que no gastan en inversión productiva.

El mercado respiró por la acción del BCE y por el momento hay un período de calma, sobre todo si se llega a alguna resolución con Grecia.

Pero si la obsesión alemana continúa y los gobiernos o la población de los países afectados no ponen un hasta aquí, el escenario es de desempleo masivo, problemas sociales y el acelerado decaimiento de sociedades ya de por sí con problemas de vejez y baja productividad. Y Alemania también sufrirá.

*Esteban Martina es doctor en Física en la UNAM. Su interés principal ha sido la valuación y análisis de riesgo de activos financieros, especialmente opciones y otros derivados. Actualmente es socio director de PRO Consulting.

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