La sequía que registra el país es una de las más graves de la historia moderna; impacta 40% del territorio nacional y muy probablemente alcance a afectar a 4.5 millones de personas.

Es una emergencia nacional que obligó al gobierno mexicano a destinar 36,000 millones de pesos para la ayuda humanitaria con el propósito de que nadie padezca hambre o sed.

El responsable de la impresionante logística que ya se está realizando para apoyar a la población afectada es el secretario de Desarrollo Social (Sedesol), Heriberto Félix Guerra, a quien le ha tocado enfrentar las consecuencias sociales del más severo coctel de desastres naturales.

El cambio climático ha provocado una secuencia de sequías en el 2009; en el 2010, las peores inundaciones en la historia; y en el 2011, las heladas -que provocaron la pérdida del maíz de Sinaloa y su inmediata resiembra y recuperación- y las heladas del Altiplano; los incendios de Coahuila y San Luis Potosí; las inundaciones de Tabasco, Jalisco, Colima y Estado de México, con el registro de las lluvias más intensas que se han tenido en el Valle de México.

Y ahora, en el 2012, la peor sequía de la historia. La Sedesol ha realizado un impresionante esfuerzo de logística para entregar alimentos, agua y cobijo.

Pero esa ayuda humanitaria tendrá que multiplicarse.

Pobreza extrema aumentará

Las consecuencias de los desastres naturales afectan a quienes menos tienen.

Y el responsable de la política de Desarrollo Social reconoce que las afectaciones de los desastres naturales repercutirán en mayores niveles de pobreza.

Son problemas muy graves y no podemos ni queremos ocultar su gravedad, advierte, porque eso sería una irresponsabilidad.

Es una emergencia nacional que se está atendiendo lo más rápido posible y, ahora, con más recursos económicos.

Ayuda humanitaria, apolítica

Las consecuencias de la sequía son en sí mismas muy graves.

Pero su atención se ha dificultado por la politización del tema.

Para distintas organizaciones políticas ha sido una oportunidad para pretender obtener recursos directos y quedar bien con sus representados.

Por eso, el reto es social pero también político.

Porque se tiene que extender lo más rápido y eficientemente posible la ayuda humanitaria pero evitando que se utilice con fines políticos.

Como se ha hecho con la política de desarrollo social, en general, se ha buscado extender la ayuda humanitaria a través de una red ciudadana con supervisión ciudadana y apolítica.

No está siendo fácil en un año político electoral, reconoce el propio Heriberto Félix.

Además el reto se tiene que enfrentar en el contexto de normas y leyes que limitan la canalización de recursos canalizados a través del gobierno federal y los locales.

Alimentos, agua y empleo temporal

Al mismo tiempo que se entrega la ayuda humanitaria, también se están extendiendo programas de empleo temporal para los que se destinan 750 millones de pesos de entrada, que se suman a 190 millones ya ejercidos.

Luego viene un programa de vivienda indígena. Será el más grande e importante de la historia. Pero hasta ahora lo más importante es el reparto de alimentos y agua potable para el consumo humano.

Se están invirtiendo 2,000 millones de pesos para llegar a entre 7,000 y 9,000 comunidades.

Se busca atender a 420,000 familias; cantidad superior en tres veces a las 122,000 familias que resultaron afectadas con las inundaciones en Veracruz y Tabasco.

CUENTOS VERAS

Este año la Secretaría de Desarrollo Social operará el proceso de bancarización más grande del mundo, mediante el cual 9.5 millones de beneficiarios de los programas Oportunidades, Apoyo Alimentario y 70 y Más recibirán sus recursos económicos a través de tarjetas electrónicas.

En el primer bimestre del 2012, todos los titulares de los programas Oportunidades y Apoyo Alimentario (Pal) -sean amas de casa o becarios- podrán cobrar su apoyo mediante cajeros electrónicos, mientras que en el caso de los beneficiarios de 70 y Más de zonas urbanas que este año se incorporan al programa, también recibirán una tarjeta bancaria para un mejor manejo de su dinero.

Este 2012, sólo Oportunidades y Pal entregarán más de 11,000 millones de pesos bimestralmente, de los cuales, dos terceras partes se depositarán a familias que habitan en comunidades de menos de 5,000 habitantes; una cuarta parte, en poblaciones mayores de 10,000 habitantes, y 6%, en localidades de entre 5,000 y 10,000 habitantes.

En las regiones en donde aún no existen servicios bancarios, las instituciones liquidadoras, como Bansefi, Telecomm y Diconsa, usarán terminales electrónicas que tienen la información de nómina alimentada vía satélite, por lo que el retiro de recursos se llevará a cabo de manera sencilla, segura y moderna.

Twitter: @marco_mares