El jueves 25 de abril del 2013 irrumpieron en el Senado de la República tres mujeres activistas de Greenpeace. Mostraban una manta con la leyenda: Maíz transgénico, traición a la patria . El acto provocó la indignación de las honorables senadoras y de los venerables senadores.

Las protestantes fueron desalojadas por elementos de seguridad del recinto sagrado de la patria.

A propósito de lo ocurrido escribí: Los cumplidos y trabajadores legisladores no pudieron contener la indignación provocada por las manifestantes que osaron interrumpirlos en sus patrióticas labores. Fue la senadora Mariana Gómez del Campo ¿quién no la recuerda en memorable fotografía besándose con su novio en este mismo recinto? la primera en expresar su inconformidad: Me parece una falta de respeto y considero, además, que habríamos de cuidar los accesos( ) . El priísta Patricio Martínez García opinó: Me parece que en este país tenemos todos los cauces para la expresión y manifestación de las ideas y es improcedente y es insultante para la democracia y para este Senado este tipo de presencias . ¿Cauces? ¿Como cuáles? ¿Manifestación callejera?

¿Cierre de carreteras? ¿Funcionarios dispuestos a escuchar a los ciudadanos? Escribí.

Presidía la Cámara de Senadores Ernesto Cordero, de quien dije: Un Presidente de la Mesa Directiva del Senado con experiencia hubiera reconvenido a las manifestantes sobre la manera de irrumpir en el salón y enseguida hubiera canalizado el tema hacía la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca o bien, hacia la de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Y, sobre todo, no calificaría la protesta ciudadana como una falta de respeto, ¿qué son? ¿dioses?, ¿o qué se creen?

Esto fue lo que redacté acicateado por la rabia que me dio percatarme de que el edificio que nos costó a todos los mexicanos 3,020 millones de pesos lo consideran de su propiedad los 128 zánganos que, además, como quiera que sea, están ahí por mandato de la sociedad mexicana. ¡Qué arrogancia!

Precisamente en el primer día de trabajo del periodo ordinario de sesiones del Congreso, el Coordinador de Acción Nacional en el Senado de la República, Jorge Luis Preciado Rodríguez, organizó una fiesta en la terraza privada de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, por el cumpleaños de su esposa, Yahumira Chaviano. Según las crónicas de los diarios, fue una comida, rociada por abundantes bebidas, servidas por personal del Senado, en la que estuvieron presentes amigos y familiares del Senador y de la festejada, como su hija y hasta su nieta. ( Los niños gozaron corriendo por las oficinas senatoriales mientras sus padres cantaban y algunos bailaban consignó Claudia Guerrero en el periódico Reforma.)

Amenizó el festejo un mariachi llamado Presidencial. La reunión convocada como comida comenzó a las 3:30 de la tarde pero se prolongó hasta las 9 de la noche. Aunque en el sagrado recinto ? que tanto respeto de los plebeyos ciudadanos merece está prohibido, por ley, fumar, el señor Preciado ¿cómo chingaos no? encendió su habano y, acompañado por el mariachi, cantó El Rey . (No la de José Alfredo, sino la de Cri-Crí: Era un rey de chocolate con nariz de cacahuate . Paré de escribir para reír durante un buen rato por el excelente y original sentido del humor del panista.)

Al percatarse de que los reporteros observaban al fumador-cantante- senador, se ordenó que éstos se retiraran del lugar. (Chicos de la prensa, ¿qué pasó con ese respetillo que nos merecen los elegidos de Dios? Está prohibido mirarlos hacer travesuras a riesgo de convertirse en estatuas de sal.)

Cuando la fiesta estaba por finalizar, la oficina de Preciado emitió un comunicado para decir que el festín fue por el Día de la Candelaria, noticia que se percibió como sacada de la manga porque no se sirvieron tamales y el único atole fue el suministrado con el dedo al emitir dicho comunicado.

Ayer miércoles, Preciado Rodríguez explicó que les ofreció una comida a su grupo de trabajo porque el pasado 6 de enero se sacó el monito de la rosca –otros panistas le dicen Niño Dios. Era cumpleaños de mi esposa, ya le dije que si me quería acompañar y me acompañó . También expresó que no salió ningún recurso del Senado para el evento. Lo pagué yo , afirmó. Una pregunta: ¿Cuánto nos va a pagar el recinto es de los mexicanos por la renta del lugar?

Oí por ahí

Para la creación de una contraseña de su correo electrónico escribió: zanahoria. Lo sentimos fue la respuesta : su contraseña debe contener más de 10 caracteres. Escribió: zanahoriagrandísima. Lo sentimos respondió la computadora su contraseña no puede contener acentos. Entonces, escribió:

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