Otro viraje espectacular en la política gubernamental coloca un tabique adicional en la construcción de un mercado interno de automóviles con una mucho mayor tasa de crecimiento.

Podría ser la piedra de toque para lograr que la poderosa fábrica mexicana de exportación de autos también sirva para renovar la planta vehicular nacional.

El secretario del Medio Ambiente, Juan José Guerra Abud, decidió meter reversa a la decisión del gobierno calderonista en la materia y desanudó un lío legal de particulares proporciones.

Todavía depende de varios factores, pero, en el escenario más optimista, los términos de la NOM 163 de eficiencia energética vehicular podría cambiar y entrar en vigor en un plazo tan cercano como dos semanas.

La industria automotriz y el gobierno federal se habían metido en una especie de laberinto sin salida al calor de una posición oficial, que pretendía aplicar normas ambientales mucho más estrictas que las de nuestros principales socios comerciales: Canadá y Estados Unidos.

El nuevo titular de la dependencia llegó y reviró las decisiones previas para incluir las flexibilidades que prevé la legislación estadounidense y que permite hacer competitiva a la industria en México.

La divisa de cambio que exigió el gobierno mexicano a los industriales automotrices fue tecnología de punta para los vehículos que se producen en México.

Cuando el gobierno calderonista decidió aplicar la NOM 163 a rajatabla y sin considerar las flexibilidades de los mercados de EU y Canadá, de inmediato, se opusieron e interpusieron amparos.

Las empresas que participan en el poderoso sector de producción de autos exigían a gritos que mejor se pusiera en orden a la importación masiva que se realiza hacia México, desde EU, sin mayores regulaciones.

Que se procediera para evitar que el entramado jurídico sirva como una muralla de amparos que permite la circulación irregular de vehículos que no cumplen con los más mínimos requisitos para transitar.

Y que, en el caso específico de los autos de fabricación en México, la NOM 163 de eficiencia energética incluyera las flexibilidades que disponen EU y Canadá para que la norma sea homóloga en los tres países integrantes del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Con esta nueva modalidad de norma, se estima ahorrar 603 millones de barriles de petróleo; se evitarán emisiones de 225 millones de toneladas de CO2, y los automovilistas ahorrarán, 1,000 millones de pesos.

El diagnóstico

Viene un fuerte apretón en materia ambiental que podría ser definitivo para el impulso del mercado interno automotriz.

México es, sin duda, uno de los actores protagónicos en el mundo por el nivel de exportaciones que realiza.

Sin embargo, es farol de la calle y oscuridad de su casa : hasta ahora, la venta de autos nuevos, aunque crece, está muy lejos del potencial de ventas que podría alcanzar.

El tema de los autos viejos o chatarra que se importan de Estados Unidos es y ha sido uno de los principales obstáculos para que en México se registre la renovación acelerada de su parque vehicular.

Al nuevo gobierno le queda muy claro que tiene que procurar el crecimiento de la industria automotriz; pero, al mismo tiempo, tiene que cuidar la preservación del medio ambiente.

El diagnóstico revela que uno de los sectores que contribuye con una elevada proporción de tales gases es la industria automotriz precisamente.

Las emisiones de efecto invernadero por transporte han crecido, en los últimos años, dos veces por arriba de la tasa de crecimiento del PIB; la venta de autos nuevos ha aumentado cuatro veces en los últimos años por arriba del crecimiento del PIB.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, en la última década, la tasa de crecimiento de emisiones por concepto de transporte aumentó 4% anual.

Hoy, las emisiones que produce el transporte en México representan ya 22%; es el segundo emisor después de la energía.

Las emisiones por concepto de uso de combustibles fósiles en México representan casi 30% de las emisiones, lo que comparado, con el resto del mundo, son siete puntos arriba; la media es de 23 por ciento.

Lo que viene

La Semarnat está en negociaciones con las autoridades correspondientes para hacer revisiones de los autos que ingresan por las fronteras.

Con esto, dicha Secretaría garantizará que los cerca de 500,000 vehículos usados anuales que se importan de EU cumplan con las normas de emisiones y que no sean vehículos chatarra ni de desecho.

Además, no se podrán vender en el mercado mexicano vehículos que, por razones ambientales, no se puedan vender en Estados Unidos.

Y se buscará que en todos los estados de la República Mexicana se apliquen programas de verificación vehicular.

Todo indica que, ahora sí, la Secretaría del Medio Ambiente tendrá un papel proactivo para evitar que siga creciendo sin control el mercado de autos usados y ello redunde en la renovación del mercado de autos nuevos.

Ojalá.

CUENTOS VERAS

A contracorriente de la Sedena y Aeroméxico, la SCT hizo pública una postura mucho más precavida en torno de los aviones Boeing 787. Espera resultados y advierte que garantizará la seguridad del Presidente de la República. Bien.

Twitter: @marco_mares

[email protected]