Aunque el acontecimiento más esperado por los mercados, la decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), no se dará a conocer hasta el 31 de julio, el calendario económico de esta semana está cargado de datos importantes que podrían influenciar la decisión de la Fed.

El primer acontecimiento importante de esta semana es la decisión de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) que se dará a conocer el jueves. Hasta hace unas semanas, el mercado anticipaba que el BCE mantendría la tasa de interés sin cambios pero que mandaría una señal clara, a través del forward guidance, de una reducción en las tasas y el posible reinicio de su programa de estímulos cuantitativos tan pronto como septiembre.

Sin embargo, diversos acontecimientos durante las últimas semanas han llevado al mercado a comenzar a incorporar la posibilidad de que estas decisiones se adelanten a esta misma semana. Dentro de los factores que más han influido en el ánimo del mercado destacan: i) la debilidad de los datos económicos y la ausencia de inflación en Europa; ii) la posibilidad de una escalada en las tensiones con Estados Unidos; iii) la creciente probabilidad de un Brexit desordenado, y v) el discurso cada vez más dovish por parte de varios miembros de la Fed. De acuerdo con datos de Bloomberg, la probabilidad de que el BCE disminuya la tasa de depósitos de -0.4 a -0.5% este jueves aumentó de menos de 10% a principios de junio, a poco más de 50% hace unos días.

Si el BCE decide tomar una postura preventiva, anunciando un recorte y reiniciando su programa de recompra de activos, el mercado comenzará también a asignar una mayor probabilidad de que la Fed tome una postura preventiva más agresiva.

Vale la pena recordar que, a pesar de que la economía y el mercado laboral en EU se mantienen en expansión, la fragilidad de la economía global está orillando a la Fed a asumir una mayor probabilidad de ocurrencia a escenarios menos alentadores para la economía estadounidense.

El mercado tiene totalmente descontado que la Fed recortará la tasa de interés de referencia la próxima semana. Sin embargo, el debate es sobre la magnitud de dicho movimiento. Después de la publicación de los datos de empleo de mayo, a principios de junio, el mercado esperaba un recorte de medio punto. No obstante, los datos de empleo de junio, publicados a principios de julio, sorprendieron por su fortaleza, disminuyendo considerablemente la expectativa de un recorte de medio punto.

Las intervenciones recientes de varios miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed han reconocido la solidez de la economía estadounidense, pero también han resaltado la debilidad del entorno global y la necesidad de que la política monetaria sirva como herramienta para mantener la expansión económica viva.

La Fed nunca ha recortado la tasa de interés con un nivel tan bajo en la tasas de desempleo como el actual, pero es prácticamente un hecho que esta situación no la detendrá la próxima semana.

El dato de crecimiento del PIB del segundo trimestre será importante para temperar o impulsar la probabilidad de un recorte de medio punto en la tasa de interés. El consenso de mercado espera un crecimiento trimestral anualizado de 1.8%, lo cual representa una desaceleración con respecto a 3.1% observado en el primer trimestre.

Un dato del PIB por debajo o en línea con las expectativas y un recorte por parte del BCE aumentarán la probabilidad de un recorte de medio punto por parte de la Fed. Sin embargo, un dato por arriba de lo esperado o un BCE menos dovish darían mayor fortaleza al escenario de un recorte de solamente un cuarto de punto.

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de Estructura Partners

Sin Fronteras

Desde 2009, el Sr. López-Dóriga es Socio Director de Estructura Partners, una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones, así como en estructuración de operaciones de financiamiento vía deuda y capital.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorifica y el promedio más alto de su generación, y cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la beca British Council Chevening Scholarship Award.