En la actualidad existen motores que impulsan una reorganización y diseño de la fuerza laboral, lo que impulsa a buscar nuevos horizontes en al ámbito de los recursos humanos.

El primer aspecto relevante es el cambio en la demografía. La participación de distintas generaciones, desde los baby boomers nacidos en la postguerra hasta los millenials, que constituyen actualmente mas de 50% de la fuerza laboral, es un reto, ya que es necesario conciliar los distintos intereses generacionales.

Los jóvenes han crecido con la tecnología, acostumbrados a imágenes y velocidad en el acceso a la información, por lo que esperan respuestas inmediatas. Las condiciones que estos jóvenes piden para laborar son horarios flexibles, trabajo a distancia y un código de vestimenta cómodo y relajado.

Un segundo aspecto clave en los cambios que deberán enfrentar quienes gestionan el capital humano es el avance imparable de la tecnología.  Ésta ha acelerado las respuestas y los ritmos del negocio, ahora todo es “para ayer”.  La velocidad tecnológica exige que la fuerza laboral sea mas ágil en sus respuestas y que se fundamente en la innovación constante para hacer que las cosas se realicen en menor tiempo y con mayor calidad.

La estructura misma del negocio se ha modificado y han surgido modelos al estilo Uber y Apple, organizaciones que han cambiado sus industrias de una manera tan disruptiva que fuerzan a los profesionales de recursos humanos a acelerar el desarrollo del personal.

Un Tercer aspecto es la naturaleza global de los negocios que exige contar con personal de diversas lenguas, culturas y nacionalidades. Las fronteras se rompen y se busca hoy la diversidad y la inclusión, lo cual fomenta una cultura de esquemas diversos pero compartidos, derrumbando barreras y abriendo los espacios a la comunicación constante e intercambio de experiencias internacionales.

El cuarto aspecto tiene que ver con la forma de realizar el trabajo, también modificado por la tecnología. Elementos como los dispositivos móviles, la impresión 3D y la robotización del trabajo,   están cambiando la forma en que las empresas realizan sus diseños,  la fabricación y la distribución de  sus productos y servicios. De esta forma, los empresarios se preguntan qué tipo de talento se requiere para laborar en estos entornos cambiantes.

El aspecto número cinco se refiere a las redes sociales, que han transformado la forma en que las empresas contratan, administran y desarrollan a las personas. La comunicación es ahora instantánea, llega a grandes masas pero de una peculiar forma “personalizada”, a altas velocidades y se convierte en “viral”. Las empresas deben contar con estrategias que les permitan una participación activa en esta nueva cultura de “socialización inmediata de los mensajes” y estar presentes en estas nuevas avenidas de la información

Por último, un nuevo contrato social se está gestando entre las empresas y los trabajadores, impulsando grandes cambios en la relación empleador - empleado. Ahora ya no deben esperarse largos años para desarrollar una carrera en una empresa, existen “caminos cortos” en donde la especialización se recompensa.

Hay que entender que los jóvenes no buscan hoy la permanencia, sino un crecimiento acelerado, un lugar de trabajo atractivo y flexible, y un sentido de misión y propósito. Todo ello está transformando a nuestro mundo.

*La autora es Directora de Scientrix de GINgroup