El caso Ficrea, además de que continuará en el escenario, ha hecho que se ponga atención al sector de ahorro y crédito popular, más en el horizonte de las sospechas que en el de la seguridad y la confianza. Sospechas que se ven reforzadas por periodistas mal informados o poco conocedores del sector, que expresan que el sector financiero popular es el más vulnerable.

Conviene hacer precisiones al respecto. Una de ellas es diferenciar entre las sociedades financieras populares (sofipos) y las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (socaps), ambas figuras legales autorizadas por la CNBV. En el caso de Ficrea, es evidente que aprovechó una figura legal para captar ahorro de sectores no populares (el saldo promedio de sus cuentas, 1 millón de pesos, está muy distante de la capacidad de ahorro del sector).

Una segunda precisión: las cooperativas autorizadas (143) han integrado el Fondo de Protección Cooperativo, incrementado mes a mes. Al cierre del 2014, contaba con 796 millones, que protegen los ahorros de más de 5 millones de cooperativistas, con un seguro de ahorro de 130,000 pesos, igual que a los clientes de Ficrea.

Es de notar que existen cooperativas de ahorro y préstamo de nivel básico (muy pequeñas) que no cuentan con este seguro ni son supervisadas por la CNBV. Tercero, las socaps autorizadas envían mensualmente a la CNBV su información financiera, al igual que al Fondo de Protección Cooperativa, pues a ambas instituciones les interesan entidades financieras populares sólidas.

Ante la demanda de los ahorradores de Ficrea de recuperar la totalidad de sus depósitos, es necesario que todo depositante en México sepa qué volumen de ahorro está protegido. En ningún país está asegurada la totalidad de los ahorros.

Dados los cuestionamientos que se hacen a la CNBV sobre su lentitud para desenmascarar el fraude maquinado de Ficrea, se levantan las voces para que se eleve el seguro de depósitos del sector financiero popular; destaca la propuesta del senador Mario Delgado. Sin duda, esta medida refleja una creciente desconfianza en la calidad moral y administrativa de las instituciones del sector.

Aumentar el seguro de depósito no generará la confianza perdida; en cambio, elevaría el costo de las instituciones populares y, contradictoriamente, podría ser un incentivo más para cometer fraudes, pues los ahorros están más protegidos. Por tanto, sería una opción a descartar, si se pretende que la inclusión financiera llegue a los sectores más excluidos. Más bien, opciones para generar más confianza por parte de socaps y sofipos son mayor transparencia, esmerada atención a la calidad moral de sus directivos y administradores e información clara y comprensible a su público; de parte de la CNBV, más énfasis en cuestiones relevantes de una entidad, en lugar de perderse en minucias irrelevantes, como sucede con frecuencia. Mayor inteligencia intuitiva, que careció ante Ficrea.

Sólo existe una cooperativa con presencia nacional, varias con presencia regional y las más, con presencia microrregional. Esta característica implica una mayor relación, cercanía y proximidad con sus socios (que no clientes). Carácter territorial de las socaps.

*Experto en microfinanzas. Coordinador de Cosechando Juntos lo Sembrado, SC.