Decir que se va por el título en selecciones es una obligación, no vaya a ser que seamos mediocres.

¿Será que el mundo no se da cuenta de lo buenos que somos jugando al futbol o nos menosprecian?, ¿por qué tenemos la liga 20 del mundo?, ¿por qué estamos en el 23 a nivel de selecciones?... será que no somos nada de lo que creemos.

Juan Carlos Osorio fue políticamente correcto al presentar el plan de selecciones nacionales cuando se refirió a los objetivos de México en la próxima Copa América Centenario. Dijo que Brasil y Argentina son equipos de altísima calidad y luego nos colocó a nosotros como favoritos para ganar algo. Para ser sinceros, en los datos de los últimos cuatro años, selecciones como Chile, Colombia, Uruguay e incluso la actual selección ecuatoriana, que está punteando en la eliminatoria sudamericana, han mostrado mucho mejores cosas que nuestra Selección.

El documental Generación 92, que se refiere al Manchester United de David Beckham, Ryan Giggs, entre otros, detalla que para el Mundial de Francia 1998, la prensa inglesa desbordaba optimismo sobre su selección. Para ellos la generación de jugadores era tan competitiva como la de Ronaldo, de Brasil y la de Zidane, de Francia; al final fueron eliminados por Argentina, pero el batacazo llegaría años después, cuando su selección nunca fue lo que creyeron. En las sombras.

Desde el Mundial de 1994, cuando la Selección Mexicana demostró que podía competir más que honrosamente, los periodistas, los directivos, y hasta los aficionados siempre hemos vivido pendientes de la expectativa y de que ahora sí daremos ese salto para ser candidatos. Miguel Herrera dijo antes de ir a Brasil 2014: Si voy al Mundial, voy por el campeonato ... como si no decirlo representara un acto de mediocridad. No es no creer en México, es saber lo que somos. ¿No sería injusto para los estrategas y equipos que trabajaron cuatro años que llegara alguien que trabajó menos que uno y fuera campeón del mundo?... Lo sería sin lugar a dudas y un caso excepcional.

Osorio fue más prudente. Quizás ha aprendido que nos gusta escuchar que iremos por copas y glorias. ¿En qué lugar estamos en el mundo?, hasta donde lleguemos a nivel internacional. Podemos decir que estamos entre los dos mejores de Concacaf, eso es verdad; pero en Copa América hemos hecho el ridículo (por el motivo que sea, que si vamos con equipo C o Z); en los mundiales no pasamos del noveno puesto en los últimos 30 años. Competimos, sí; ganadores, no. Al contrario, en las selecciones menores, se ha demostrado desde el 2005 con resultados que el Tri es una potencia. Que luego tiren al retrete el trabajo de la Femexfut los clubes eso ya es otra cosa.

El negocio hace que muchas personas guarden silencio. ¿Usted cree que verá una crítica frontal de las dos televisoras hacia la Selección Nacional?, ¿que lo invitarán a no ver los partidos moleros en Estados Unidos?, y que si tiene algo mejor que hacer, ¿apague su televisor en partidos que sólo son para ganar dólares?... eso suena imposible.

El dinero mueve al mercado deportivo en el mundo y el Tri no tendría que ser la excepción, pero siendo una de las selecciones que más dinero produce en el planeta y pese a todos los intereses, nuestro seleccionador habla con un discurso más realista y mesurado sobre lo que somos futbolísticamente. Gracias por un poco de prudencia.