La salida del doctor Carlos Urzúa como secretario de Hacienda —senda carta pública de por medio, igual que lo hizo Germán Martínez como director general del IMSS— es un segundo impacto negativo al gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador, y es un golpe innegable porque tanto Urzúa como Martínez se fueron expresando públicamente su inconformidad.

Ambas cartas hacen ver una división al interior del equipo gobernante, pero en particular es cada vez más evidente que los enfrentamientos se centran en el sector financiero gubernamental. Y ello no es de a gratis, pues refleja la incongruencia de estar prometiendo tanto sin que existan los recursos para cumplirlo, y sin poder vislumbrar en el horizonte una reforma fiscal para ampliar la bolsa. Quienes llevan la estafeta financiera son los que ven en el pizarrón todos los días esa incompatibilidad de objetivos.

En la primera carta de renuncia, Germán Martínez se quejaba de no ser escuchado ante la irracional austeridad marcada por la Secretaría de Hacienda, yendo en contra de la operatividad del IMSS, y ahora el titular de esta dependencia es el que presenta su renuncia, aduciendo igualmente no ser escuchado.

Sin embargo, al definirse prontamente al subsecretario Arturo Herrera como nuevo titular de la Secretaría Hacienda y Crédito Público, no se espera ningún cambio en la línea hacendaria, sino, por el contrario, se garantiza la continuidad. La pregunta es: ¿Qué sí vio Urzúa como para irse que no está viendo Herrera como para quedarse?

Se suma la permanencia de la oficial mayor Raquel Buenrostro, cuyo protagonismo ha sobresalido en muchos momentos, incluso más que el del propio secretario en los siete meses que se mantuvo en el cargo, pero se entiende que no es ella a quien se refiere Urzúa cuando habla de imposición de funcionarios, porque a ella la trajo él mismo. No hay duda de que la línea seguirá siendo la austeridad y el control de gasto pase lo que pase, cuidando los programas prioritarios del presente gobierno que, en términos presupuestales, no son precisamente los del mayor impacto social. Entre las prioridades está la clara consigna de salvar a Petróleos Mexicanos (Pemex) a costa de costosos sacrificios en sectores tan vitales como el de salud, donde la austeridad a ultranza está resultando tan dolorosa para la vida de muchos pacientes.

En el sector privado, particularmente en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que tiene un enfoque muy claro en torno a lo que sucede en el sector salud, se busca ver con optimismo el cambio y como una oportunidad para retomar un nuevo espíritu de colaboración constructiva y complementaria.

Pendientes que deberá ver el secretario Herrera

Lo que el secretario Herrera haría bien en revisar es el proceso de licitaciones de los insumos para la salud, que no está resultando bien. Aun con el cambio de modelo de adquisiciones, se podrían generar más eficiencias sustanciales, sin afectar las vidas de personas que dependen de la disponibilidad de medicamentos y otros insumos. Tendría que checar cómo se están aplicando los recortes al sector salud, porque éstos no deberían impactar en puntos fundamentales como personal médico, lo cual está afectando la capacidad y calidad de atención. A ver si Herrera logra liberar proyectos de inversión requeridos para concluir hospitales y clínicas de salud prioritarios inconclusos.

Y no tendría que ignorar los modelos de colaboración público-privada (APP, servicios integrales, subrogación, etcétera), pues, tal como están las cosas con la carencia de recursos, no debe descartarse la opción de unir esfuerzos y capacidades con la IP si de verdad se busca cerrar las grandes brechas en acceso a la salud.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.