Pues nada, que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris, como se le conoce por su sigla), se salvó del degolladero.

Y es que su titular, Miguel Ángel Toscano, logró rebatir la andanada de acusaciones que orquestaron sus más acérrimos enemigos en la industria. Y convenció al secretario de Economía, Gerardo Ruiz, de que el león no es como lo pintan.

La semana pasada, en una reunión a la que asistieron los secretarios de Economía (SE), Ruiz Mateos; de Salud (Ssa), José Ángel Córdova Villalobos, y de Agricultura (Sagarpa), Francisco Javier Mayorga, el escenario parecía más un degolladero en el que se le cortaría la cabeza a dos organismos: la Cofepris y el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Alimentaria (Senasica) que depende de la Sagarpa, que encabeza Enrique Sánchez Cruz.

Cofepris tiene un presupuesto anual de 600 millones de pesos para enfrentar los intereses de los poderosos grupos empresariales e industriales que operan en México en áreas como alimentos, medicinas y muchas más. En tanto que Senasica cuenta con un presupuesto de 4,000 millones de pesos para hacer lo mismo pero desde otro frente.

El Secretario de Economía tenía el prejuicio de que esas dos entidades representaban un obstáculo para el desarrollo de los negocios . Y la intención en la reunión era demostrar que ambos organismos representan un lastre burocrático que ha derivado en un costoso cuello de botella.

La primera en el orden del ajusticiamiento fue Cofepris y su titular tuvo que escuchar una larga lista de señalamientos -proveniente de empresas e industrias que aborrecen al organismo y su titular- sobre el presunto retraso mayúsculo en la resolución de asuntos que impiden el avance de negocios en distintas áreas. El funcionario escuchó una larga lista de quejas en contra de la Cofepris.

Son nueve los quejosos:

1. Landsteiner Scientific; 2. British American Tobacco; 3. St Jude Medical; 4. Medtronic; 5. Smith and Nephew; 6. Traumaservice Internacional; 7. Novo Nordisk; 8. Interbiol; 9. Cámara Nacional de la Industria de Perfumería y Cosméticos (Canipec).

Entre ellos, dos de los enemigos declarados de Cofepris: Landsteiner, que tiene una investigación en su contra por falsificación de medicamentos, y British American Tobacco (BAT), que ha tenido fuertes enfrentamientos con el organismo.

La acusación más grave en contra de Cofepris es que el organismo tiene retrasos de hasta cuatro años en trámites administrativos. Sin embargo, Toscano las rebatió prácticamente todas e incluso puso su renuncia sobre la mesa si es que se encontraba que alguna de las acusaciones tenía sustento.

Dispositivos médicos

No obstante, el funcionario no incurrió en soberbia y reconoció que en donde sí hay retrasos considerables es en el tema de los dispositivos médicos.

Las resoluciones, en lugar de tardar entre 30 y 60 días, tardan ocho meses y un año. Pero la explicación no tiene que ver con el burocratismo, la negligencia o ineficiencia. Tiene que ver -explicó- con la falta de infraestructura y personal.

La Cofepris aceptará que se tome por bueno el registro de la Food Drug Administration (FDA). Ya se prepara el acuerdo entre la Secretaría de Salud y la Secretaría de Economía.

Existen en total 9,000 dispositivos, 80% es clase 1 (sondas, gasas y jeringas sin aguja) y de ese 80, 50% proviene de Estados Unidos y Canadá.

Al final de la historia, Cofepris no sólo libró el degolladero, sino que fortaleció su relación con la Secretaría de Economía, de Gerardo Ruiz Mateos.

CUENTOS VERAS

Tómelo con sus reservas pero Patricia Flores deja Los Pinos. Desde el 6 de agosto del 2008 se desempeña como Jefa de la Oficina de la Presidencia de la República. Mediáticamente ha sido señalada por el supuesto poder extraordinario que ejerce.

De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la inflación anual fue de 3.69% de junio del 2009 a junio del 2010; liga tres meses consecutivos con una variación mensual negativa.

En el concepto de línea telefónica, el Banco de México considera el precio de instalación del servicio local fijo, el cual presenta desde enero del 2010 una fuerte disminución anual de 18% en promedio. Esto como resultado de las promociones, en particular las de Telmex. En contraste, la TV de paga tiene un incremento anual de 4.4%, en el mismo lapso.