Los actuales insumos para el África subsahariana cubren menos del 1% de la población". En la medida en que la epidemia se propaga y muta entre las poblaciones inmunizadas se convertirá en un peligro mundial incluso para los países ricos.

En un certero análisis realizado por un grupo de siete destacadas personalidades entre las que se encuentran Tedros Adhanom, director general de la Organización Mundial de la Salud; Gordon Brown, exprimer ministro del Reino Unido, y Mary Robinson, expresidenta de Irlanda, llegan a conclusiones importantes sobre los peligros que existen si no se vacuna a todo el mundo.

Ellos dicen: "con el 16% de la población mundial los países de altos ingresos representan más de la mitad de los pedidos de vacunas confirmadas o cerca de 4,600 millones de dosis suficientes para vacunar a sus habitantes varías veces. Con el doble de esa población los países en desarrollo más pobres tienen la mitad de los pedidos confirmados. Los actuales insumos para el África subsahariana cubren menos del 1% de la población".

En la medida en que la epidemia se propaga y muta entre las poblaciones inmunizadas se convertirá en un peligro mundial incluso para los países ricos. Por ello los autores mencionados advierten: "los impactos a los mercados causados por las bajas tasas de inmunización de los países en desarrollo podrían costarle a la economía mundial 9.2 billones de dólares y las economías avanzadas sufrirían la mitad de esas pérdidas".

Hay por tanto una abrumadora necesidad ética, epidemiológica y financiera para que los países y sus líderes así como los organismos internacionales asuman una responsabilidad global.

El COVAX que es el programa de Acceso Global de la vacuna contra el Covid-19 tiene como objetivo un mínimo del 27% de la población de todos los países participantes para inmunizarlos a fines de este año.

Los países el G7 que son los más desarrollados del mundo, podrán alcanzar el 70% de cobertura de aplicación de vacunas a fines de este 2021, en tanto que los países más pobres no lo lograrán sino hasta el 2024.

Para terminar con la pandemia y reducir nuevas mutaciones es necesaria la vacunación a todos los adultos para fines de 2022.

El problema es que aún con limitaciones los programas están infrafinanciados. Hay un déficit de financiamiento multimillonario. Por ello será muy importante la propuesta que está preparando el Fondo Monetario Internacional para presentarla en unas semanas al G20. El Fondo Monetario Internacional fue creado para hacer frente a emergencias de balanza de pagos de estas características y proteger así el bienestar y la estabilidad macroeconómica de los países.

El FMI estima que se necesitan 200,000 millones de dólares adicionales a los que se han utilizado para la contención de la pandemia. También está el acuerdo de Estados Unidos para la emisión de 650,000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional lo que ofrecerá liquidez a los países y estrechar la brecha de financiación. Asimismo podría hacerse un refinanciamiento con la deuda de 40 países pobres que gastan más en el servicio de la deuda que en salud.

No hay duda que debería vacunarse a todo el mundo y realizar una vasta campaña de convencimiento. Es absurdo que en países como Francia una proporción de la población no asista a los servicios de vacunación, simplemente porque no creen en su utilidad. Ello a pesar de rebrotes y mutaciones que complica el escenario de eliminación de la pandemia.

smota@eleconomista.com.mx

Sergio Mota Marín

Economista

Economía y Sociedad

Escritor y licenciado en economía, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. De 1984 a 1990 fue embajador de México ante el Reino de Dinamarca, donde se le condecoró con la orden Dannebrog.

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