La decisión de continuar la construcción del nuevo aeropuerto de la CDMX o de cambiarlo por un sistema aeroportuario que conserve el actual y sume al de Santa Lucía y una ampliación al de Toluca no era sencilla.

Existían muchas razones en favor y en contra en ambas alternativas. Al final, se tomó una decisión con base en una consulta ciudadana. Los contratos y los compromisos financieros serán respetados, mientras que el gobierno ya dialoga con las empresas que participaron en Texcoco. Los mercados tomaron la decisión con cierto nerviosismo, pero finalmente la prudencia se impuso.

Hoy nadie puede hablar de que existe una turbulencia financiera en México, o algo cercano a eso. Los compromisos derivados de la cancelación son menores con respecto a las finanzas nacionales y algunos tienen fuente de repago. Además, la nueva solución tendrá un costo menor a la inversión de Texcoco. Lo importante es concretar los proyectos que van a ampliar la oferta de transporte aéreo y existe un plan para hacerlo, que puede ponerse en marcha durante los primeros meses del próximo año. Existe la disposición de empresas e inversionistas para participar.

El próximo gobierno recoge buena parte de las agendas que la IP había pedido a otros gobiernos. El combate a la corrupción, incentivos fiscales donde se enfrente una mayor competencia exterior, la política industrial para apoyar la innovación, control de las transferencias discrecionales a estados y municipios, mayor inversión en infraestructura,sin incremento de los impuestos, con finanzas públicas sanas, ya que el gasto administrativo se reducirá de manera importante.

Las nuevas políticas van a incrementar los recursos a disposición de las personas de menores ingresos, lo que se va a traducir en un mayor mercado interno y en una reducción de la conflictividad social. Eso genera, sin duda, un mejor medio ambiente para invertir.

Estamos ante la posibilidad de dar un paso adelante, hacia un país de mayor crecimiento y mejor distribución del ingreso. López Obrador, conocedor de la historia, menciona dos ejemplos de éxito como visión de lo que podemos alcanzar, el nuevo pacto social del presidente Roosevelt, que sacó a la economía de EU de la Gran Depresión, o el desarrollo estabilizador en México que generó décadas de crecimiento económico.

Para lograr todo esto es necesario mantener el diálogo entre gobierno y sector privado, el encono y la confrontación no sirven, la crítica sí, porque ayuda a corregir errores y a expresar los puntos de vista de todos.

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.