Hoy jueves se lleva a cabo la sexta reunión de política monetaria del Banco Central Europeo (ECB, por su sigla en inglés) y el mercado está anticipando el anuncio de medidas de estímulo contundentes por parte de la autoridad monetaria europea.

En concreto, el mercado está anticipando un paquete de medidas que incluye un recorte en la tasa a los depósitos en el ECB, el reinicio de un programa de inyección de liquidez a los mercados mediante estímulos cuantitativos, y un firme compromiso de mantener las tasas en niveles extraordinariamente bajos —incluso negativos— durante un periodo prolongado.

De acuerdo con el consenso de mercado, la magnitud del recorte en la tasa de depósitos oscila entre 0.1 y 0.2%, lo cual dejaría dicha tasa entre -0.5 y -0.6 por ciento. Asimismo, el tamaño esperado del programa de inyecciones de liquidez es entre 30,000 y 40,000 millones de euros al mes durante un periodo que oscila entre nueve y 18 meses.

Adicionalmente, el mercado espera que el ECB anuncie algún tipo de apoyo a nivel sistema para los bancos europeos, con el fin de aliviar un poco el gran impacto negativo que tienen las tasas de interés negativas sobre el negocio bancario. La expectativa de un fuerte paquete de estímulos se viene gestando desde julio cuando el presidente del ECB, Mario Draghi, anunció que el banco central estaba poniendo en consideración todas las opciones sobre la mesa para combatir la fuerte desaceleración que aflige a la economía europea y que amenaza en convertirse con una recesión.

La expectativa está anclada a tres factores principales: I) la inflación, cuyo control es el mandato único del ECB, se mantiene consistentemente en 1%, por debajo del nivel objetivo de 2%; II) la falta de espacio y voluntad para implementar medidas de estímulo fiscal, y III) un entorno para el crecimiento presenta riesgos importantes hacia abajo.

Dentro de estos riesgos a la baja hay tres que destacan para la economía europea: I) la creciente posibilidad de un Brexit sin acuerdo; II) un incremento en las tensiones comerciales que podría incluir la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a las importaciones de automóviles provenientes de Europa, y III) la traducción de la escalada en las tensiones comerciales a una guerra de divisas.

En pocas palabras, el mercado está esperando que el ECB saque la bazuca y no deje duda de que está totalmente comprometido con apuntalar el crecimiento con el objetivo de que la inflación se aproxime a su meta de 2.0 por ciento. De alguna manera, el mercado espera que el ECB mande un mensaje tan contundente como el de julio del 2012 cuando Mario Draghi se vio obligado a declarar explícitamente que el ECB haría “lo que fuera necesario” para evitar un colapso del sistema financiero europeo y la integridad de la eurozona.

En la opinión de este columnista existe un riesgo no despreciable de que las medidas de estímulo a anunciarse el día de hoy desilusionen un poco al mercado. Aunque el ECB ha reconocido que no puede darse el lujo de cometer los mismos errores de política monetaria que sufrió Japón y que llevaron a ese país a una década perdida de crecimiento, debemos recordar que en el 2011 decidió subir las tasas de interés de manera apresurada, lo cual ahora se ve claramente como un error de política monetaria que tuvo que ser corregido con las medidas de estímulo del 2012.

Otro factor que está generando dudas sobre hasta dónde llegará el ECB con su compromiso de estímulos en esta ocasión es que Mario Draghi tiene pocas semanas al frente del ECB. Sin embargo, su relevo Christine Lagarde que toma posesión el 1 de noviembre ha expresado abiertamente su apoyo a la implementación de medidas extraordinarias de estímulo.

El mercado espera que el ECB juegue un papel más agresivo y contribuya a un entorno de mayor debilidad en el euro —lo cual mejorará la competitividad de las exportaciones de la eurozona y servirá para combatir la deflación— pero un anuncio con estímulos más graduales podría fortalecer al euro y tener un impacto negativo sobre los mercados accionarios a nivel global.

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Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de Estructura Partners

Sin Fronteras

Desde 2009, el Sr. López-Dóriga es Socio Director de Estructura Partners, una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones, así como en estructuración de operaciones de financiamiento vía deuda y capital.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorifica y el promedio más alto de su generación, y cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la beca British Council Chevening Scholarship Award.