Fallas, abusos, impunidad. Siempre es la misma historia. Empresas que no cumplen con la ley (que porque hay necesidades de empleo), autoridades que no la aplican por corrupción, por tráfico de influencias, por negligencia. Lo cierto es que lo último que se cumple en México es la ley.

Esta vez, en Sabinas, Coahuila, al menos se tomaron la molestia de buscar los cuerpos de los mineros desaparecidos. Hicieron lo mínimo. Falta ver que se indemnice a las familias a pesar de no tener contratos, que se regularice la operación, que se cambien las condiciones de trabajo. Aquí, como en tantos otros casos, nadie tiene la culpa y todos tienen la culpa. Todos se acusan, pero nadie da la cara. Se asume que fue producto de un accidente, pero este accidente puso en evidencia los abusos de empresarios y autoridades, y la impotencia de los ciudadanos que, ante la necesidad, aceptan cualquier cosa para sobrevivir.

Nadie denunció las fallas. Ninguna autoridad monitoreó la condiciones de trabajo. A pesar de Pasta de Conchos y la tragedia chilena, nadie dio atención a la prevención del trabajo en las minas. Las autoridades se quejan de la falta de recursos para monitorear, pero no buscaron presupuestarlo en los últimos cuatro ejercicios fiscales. Minera Binsa, al igual que las empresas de transporte de Tamaulipas, preferían hacerse de la vista gorda para evitarse los costos laborales. Al igual que las empresas de camiones en Tamaulipas, que preferían los asaltos y secuestros antes que cumplir con la ley y pagar el seguro a las víctimas. Las pocas denuncias existentes se guardaron en el cajón. Hoy, a los 40,000 muertos de la guerra se le suman los 9,000 desaparecidos, más 49 niños de la guardería ABC y ahora los muertos de Sabinas, Coahuila. Todos, víctimas de la impunidad.

México es el país del aquí no pasa nada. Mato y no pasa nada, robo y no pasa nada, secuestro y no pasa nada, pongo en riesgo la vida de los demás y no pasa nada... Esta impunidad afecta todos los aspectos de nuestras vidas. Nuestro problema es más profundo que el narcotráfico: es la falta de un Estado de Derecho. Hay muchas noticias que parecen borrar el caso de Sabinas, pero es una viva imagen del aquí no pasa nada. Al final del día, Binsa se quedó sin mina, los trabajadores sin vida, las familias sin sus seres queridos y las autoridades y los mexicanos con la carga de 14 muertos más. Y aquí no pasa nada.

*Coautoría de Alejandra Cullen.

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