La semana pasada vimos un proceso muy desaseado de la sucesión en el Banco de México. La sorpresiva nominación de Victoria Rodríguez Ceja (VRC) trastornó a los mercados y nunca sabremos bien a bien qué fue lo que llevó a López Obrador a arrepentirse de que Herrera fuese el próximo gobernador. Cuestionar a VRC no es misoginia, había por lo menos cuatro mujeres más capaces para el puesto.

Lo más perturbador es que VRC incumple con dos requisitos del artículo 39 de la Ley del Banco de México que es “haber ocupado, por lo menos durante cinco años, cargos de alto nivel en el sistema financiero mexicano” y tener “reconocida competencia en materia monetaria”. Lo último es fundamental, pues el principal quehacer de Banxico es la política monetaria. Si en el Senado se aplicara estrictamente la ley, ya sólo por esas faltas no debería de ser considerada. Pero sabemos que los legisladores estiran la ley y cierran los ojos. Recuérdese la aprobación ilegal de Paloma Merodio en 2017 para ser miembro de la Junta de Gobierno del Inegi.

Lo que evidencia su inexperiencia en materia monetaria es que el mismo secretario Urzúa no la haya nombrado como integrante de la Comisión de Cambios. La ley establece que ésta se integra por el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quien la preside y dos subsecretarios de la misma, además del gobernador y dos subgobernadores de Banxico. El subsecretario del ramo es uno, y lo lógico era que VRC ocupara el otro lugar. Pero por su desconocimiento de la materia, optaron por integrar al Procurador Fiscal Carlos Romero, que tiene rango equivalente de subsecretario. 

No conocemos sus habilidades de comunicadora, y no tiene publicaciones de investigación ni actividad docente. La destreza didáctica para comunicar va más allá de explicar públicamente la política monetaria; deberá tener una interlocución fluida permanente con los principales banqueros e inversores de los mercados mundiales, además de la interacción con sus pares como Powell y Madame Lagarde. Dialogar con ellos no solo es una cuestión de hablar bien inglés, sino de hablar el inglés técnico.

En la parte administrativa será la gerente del Banco, otra tarea de arduo aprendizaje. El Banco es muy complejo y tendrá que estar al día sobre varios temas: el jurídico, operaciones, emisión, recursos humanos, estabilidad financiera, los sistemas de pagos y las complejidades del área de investigación económica.

Para iniciar su periodo bajo circunstancias tan críticas como una alta inflación de más del doble que la meta y en la antesala de un ciclo de alzas de tasas de interés de la Reserva Federal, la gobernadora requerirá temple, autoridad, conocimientos técnicos y pericia monetaria. Una gobernadora con esas características da credibilidad a la institución y seguridad a los mercados.

Al final, no sabemos bien a bien quién es  Victoria Rodríguez Ceja e inquieta que la gubernatura la vaya a ocupar una economista inexperta para el cargo. No dudo que tenga la capacidad para aprender nuevas disciplinas. Pero el problema es que esa curva de aprendizaje puede ser muy larga y costosa para Banxico y para el país. Darle el beneficio de la duda cuesta.

Twitter: @frubli

Federico Rubli Kaiser

Economista

Revista IMEF

Economista egresado del ITAM. Cuenta con Maestría y estudios de doctorado en teoría y política monetaria, y finanzas y comercio internacionales. Columnista de El Economista. Ha sido asesor de la Junta de Gobierno del Banxico, Director de Vinculación Institucional, Director de Relaciones Externas y Coordinador de la Oficina del Gobernador, Gerente de Relaciones Externas, Gerente de Análisis Macrofinanciero, Subgerente de Análisis Macroeconómico, Subgerente de Economía Internacional y Analista.

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