El martes en la noche el Presidente Barack Obama dio su informe anual el Estado de la Unión (SOTU por su sigla en inglés) en un Congreso con más opositores que partidarios y en un país donde cada vez menos ciudadanos dicen aprobar su administración (alrededor de 40 por ciento).

En su informe, se refirió a la brecha salarial que existe entre las mujeres y los hombres. Expresó que era inaceptable, lo que generó un aplauso intenso y generalizado de las mujeres. Pero, ¿a qué se comprometió?

El presidente Obama manifestó: Las mujeres son la mitad de la fuerza laboral, pero ganan 77 centavos por cada dólar que gana un hombre. Eso está mal y en el 2014 es inaceptable .

Las mujeres se merecen un pago igual a trabajo igual. Y dijo: Este año trabajemos todos juntos: Congreso, Casa Blanca y empresas, para dar a cada mujer la oportunidad que merece porque, cuando las mujeres progresan, progresa Estados Unidos . En principio, suena muy bien.

No todos los analistas están de acuerdo con la cifra de 77 centavos que usó el presidente Obama en su informe anual.

El Washington Post, en su edición de ayer, hace referencia a un estudio de la Reserva Federal de St. Louis.

Economistas de esta institución, después de revisar la literatura económica al respecto, concluyeron que la brecha salarial entre hombres y mujeres (cuando la comparación se hace entre hombres y mujeres con características similares) es más baja que la brecha mencionada.

Citaron un estudio preparado para el Departamento del Trabajo en el que se concluye que, cuando todas las diferencias son tomadas en cuenta, la brecha disminuye a 5 centavos por dólar.

El Presidente de Estados Unidos, en su informe, expresó que ya no se detendría. Lo manifestó con un claro hartazgo de cinco años de conflicto constante con el Congreso. Se comprometió a usar su autoridad con una nueva fuerza para avanzar la agenda que el Congreso se ha negado a apoyar. Expresó que tomaría acciones, sin legislación de por medio cuando fuera posible, para expandir las oportunidades de las familias en su país. Por ejemplo, esta semana, por medio de una orden ejecutiva, incrementó el salario mínimo que se pagará en los contratos federales futuros.

En gran medida, Obama fue electo Presidente por el gran apoyo que recibió de las mujeres en la elección. Tenía que hacer una referencia a ellas. Era lo políticamente correcto. Pero, en su caso, como en el de los trabajadores federales, no ha habido alguna acción ejecutiva que atienda el problema de la brecha salarial.

Entonces, ¿a qué se comprometió? ¿Qué acciones delineó para los próximos tres años? ¿Indicó que tomaría alguna acción ejecutiva para atender esta disparidad? En el #SOTU hubo silencio al respecto. Entonces, ¿qué tan creíble es su compromiso de expandir las oportunidades de las mujeres en el área salarial? ¿En realidad se unirán Casa Blanca, Congreso y empresas para lograr justicia en este tema? ¿Se le está acabando el tiempo? Este año es crucial para el presidente Obama. En los siguientes dos, las elecciones del 2016 serán el centro de la escena política en Washington.

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