Los recursos de los impuestos digitales son oro molido para solventar los programas sociales de la 4T

No todo va a la baja en el país. Nuevos impuestos e incremento de otros son los ingredientes que los mexicanos enfrentaremos el próximo año. La fórmula creciente gasto social y contracción de la economía pone en aprietos a la bancada de morena, que tendrá que buscar 6,000 millones de pesos para continuar con los programas que promueven los servidores de la nación.

La vía de los recortes presupuestales fue agotada. Ajustes poco quirúrgicos y muy desafortunados generaron malestar entre las propias huestes morenistas, víctimas del desempleo, desabasto y la inseguridad. Los otros datos no engañan al bolsillo ni a la incidencia directiva.

El diputado Alfonso Ramírez Cuellar, sin muchas salidas, adoptó sin chistar los nuevos impuestos digitales y el incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a cigarros, refrescos, comida chatarra y bebidas alcohólicas. El diputado tiene la tarea ingrata de fondear a toda costa los proyectos de la cuarta transformación.

Busca obtener 8,000 millones de pesos adicionales para el año 2018, de los cuales, 2,500 millones provienen del recorte del presupuesto destinado a los partidos políticos, 5,000 millones de los impuestos digitales y 500 del IEPS.

La mayor parte de los ingresos adicionales provendrá de los impuestos digitales que se pretenden gravar a compañías como Uber, Netflix, Amazon y Spotify, o sea de nuestros bolsillos.

Los recursos de los impuestos digitales son oro molido para solventar los programas sociales de la Cuarta Transformación. Tanto el incremento en la recaudación como la ampliación de la base gravable son ideas que no caben en la mente de la Comisión de Presupuesto. Quién iba pensar que el diputado Javier Salinas Narváez con su iniciativa de impuestos digitales sería el salvador de la cuarta transformación. La viabilidad de los ingresos adicionales quedará en manos de la capacidad de organización y recaudación de la jefa del Servicio de Administración Tributaria, Margarita Ríos-Farjat.

Agosto es el mes de la preparación, las ocurrencias y dislates legislativos. La bancada de Morena requerirá de la magia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para incrementar los impuestos, sin afectar su base social. Las huestes morenistas en franco retroceso recibirán con mal ánimo la medicina amarga del nuevo impuesto digital y el aumento a los cigarros, alcohol y refresco.

Querido culto e informado lector, en el 2020 se presenta un panorama de poco crecimiento, incremento en el gasto social e impuestos. Así prepara AMLO el año electoral. Muy complicado para nuestros bolsillos.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.