La noticia es que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que encabeza Dionisio Pérez Jácome confía en que, a más tardar en un mes, se habrá encontrado una solución sobre la banda 2.5 Gigahertz (GHz) en la que grupo MVS de Joaquín Vargas mantiene 190 Megahertz. La dependencia sigue analizando todas las alternativas y, aunque parte de la base de que es mejor encontrar una solución que permita utilizar en breve ese espectro radioeléctrico en beneficio de los servicios de telecomunicaciones y los consumidores -tanto como de la competitividad del país-, lo cierto es que no está descartado el escenario de un rescate de la banda.

El diferendo entre el gobierno y MVS sigue siendo la contraprestación económica que tendría que pagar la empresa por continuar explotando sus concesiones, algunas de ellas -la menor parte- vencidas y un paquete importante que está próximo a vencer.

La diferencia entre lo que pretende cobrar la Secretaría de Hacienda -dependencia a la que le corresponde la tarea de fijar el monto de la contraprestación- y lo que MVS pretende pagar es muy importante. Está en un rango de entre una y 10 veces el monto de lo que quieren pagar y lo que quieren cobrar.

En la SCT están perfectamente conscientes de lo traumático que resultaría el rescate unilateral de las concesiones que usufructúa MVS, pero es una opción que no han descartado.

La banda de 2.5 Gigahertz -hay que recordarlo- es considerada como una de las más valiosas porque a través de ella se pueden ofrecer servicios de Internet móvil por medio de banda ancha.

En las últimas semanas, desde la trinchera de los Vargas, se ha emprendido una campaña mediática para presionar a las autoridades a través del convencimiento de la opinión pública de que un consorcio de operadores -encabezado por ellos obviamente- debe mantener la banda y ofrecer de inmediato servicios de Internet por banda ancha móvil a velocidad y precios nunca vistos en México, a través de la tecnología Long Term Evolution y una inversión superior a los 1,000 millones de dólares.

En el contexto de la guerra de telecomunicaciones que se ha registrado en las últimas semanas, está visto que el gobierno federal se encuentra convencido de que es momento de emparejar el terreno para que aumente la competencia entre los operadores y se incremente el beneficio de los consumidores a través de tarifas más bajas.

Por ello, resulta posible pensar que habrá un acuerdo porque el camino alternativo llevaría a perder mucho tiempo más en detrimento de la competitividad del país. Al tiempo.

Interconexión, trato no discriminatorio

Los operadores de telefonía móvil podrán exigir trato no discriminatorio y la reducción de la tarifa de interconexión hasta el mínimo o la cifra más cercana que se registre en el mercado.

Ello será posible a partir de que el órgano regulador fije la primera o el primer paquete de tarifas de interconexión luego de que la Corte resolvió que la Cofetel tiene facultades plenas para determinar la tarifa si entre los operadores no llegan a un acuerdo.

En consecuencia, es inexorable la disminución de las tarifas de interconexión entre los operadores y en principio rondará 39 centavos, que ha venido definiendo la Cofetel en lugar de 95 centavos que acordaron recientemente los operadores con mayor participación de mercado: Telcel y Telefónica.

Hasta hace poco Cofetel, presidida por Mony de Swaan tenía 41 diferendos en materia de interconexión. El 15 de marzo pasado resolvió uno de ellos y el 2 de mayo otros seis. El próximo 18 de mayo serán resueltos otros seis y en breve estará resuelta la totalidad.

La tarifa que prevalecerá será de 39 centavos.

Mexicana y Aviacsa, en la tablita

Sobre las aerolíneas que están con que vuelan y vuelan, y nada más no vuelan (Mexicana de Aviación y Aviacsa) le puedo adelantar que en la SCT no se andan con miramientos y están a la espera de quién pone el billete sobre la mesa de entre los dos de los tres postores que siguen vivos: Ivan Barona y Avanza Capital. Si vence el plazo y los inversionistas no demuestran su capacidad económica, se declarará la quiebra de Mexicana de Aviación y se enderezarán demandas en contra de quienes resulten responsables, entre ellos Gastón Azcárraga. Se buscaría quién pague los platos rotos.

Por cuanto a Aviacsa, las cosas no están muy lejos. Hacia el viernes de esta semana se realizará un análisis del estatus de la aerolínea cuyos inversionistas no pueden pagar una deuda de 22 millones de pesos a Grupo Aeroportuario del Pacífico que, de la nada, brincó para exigir un pago millonario para sacar ventaja de la circunstancia.

CUENTOS VERAS

En breve, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez Jácome designará al Subsecretario de Comunicaciones y dictará medidas para eliminar la doble ventanilla en sanciones y concesiones. En paralelo, el 9 de mayo termina el periodo de comisionado de la Cofetel de Rafael del Villar, persiste la duda y puede ser relevado o ratificado.