Así como ahora es tan sencillo y ágil llamar un taxi a través del teléfono celular, así más temprano que tarde estaremos consultando al médico a través de un dispositivo móvil.

Los teléfonos inteligentes o smartphones, las aplicaciones para dispositivos móviles y accesorios médicos en línea han sido hasta ahora subutilizados por la industria de la salud, pero tal parece que ello empezará a cambiar.

Al menos así lo pronostican expertos de PwC en un reporte de su Instituto de Investigación en Salud sobre los principales temas de la nueva economía de la salud para este año. Vislumbran un despertar de experiencias tecnológicas ligadas al cuidado médico para el 2016. En principio las áreas que estarían liderando este despertar tecnológico serán las de atención primaria, con los médicos de primer contacto, así como las que atienden enfermedades crónicas que implican un tratamiento y seguimiento médico constante.

Se trata de un movimiento que, gracias a los avances en herramientas tecnológicas y sus enlaces inalámbricos, nos llevará hacia una medicina que estará en la palma de tu mano, consideran los especialistas de PwC, y proyectan que podrá ser más ubicua, fiable y asequible, es decir, disponible en todos lados, más confiable y más accesible para mayor número de personas.

hoy en día los médicos están enviando a casa a pacientes con condiciones crónicas conectados a un marcapasos, con monitores de electrocardiogramas inalámbricos, con rastreadores constantes de glucosa y con otros dispositivos de monitoreo remoto. Estos dispositivos están ligados a aplicaciones de software específicas para que el monitoreo pueda estar siendo checado por el médico.

Ello a su vez deriva en las consultas médicas virtuales realizadas a distancia a través de Internet que cada vez serán más comunes, conforme las personas vayan confiando en el contacto virtual y no requieran necesariamente el contacto físico con el médico. En su reporte, PwC estima que en este 2016 millones de consumidores estadounidenses tendrán su primera videoconsulta, les serán prescritas sus primeras aplicaciones de salud y usarán por primera vez sus teléfonos inteligentes como herramientas de diagnóstico.

Estas nuevas experiencias podrían comenzar a hacer realidad el sueño de que la atención en salud pueda ser la misma en cualquier lugar y en cualquier momento, y de ahí que tanto el monitoreo como el diagnóstico y el tratamiento pronto podremos tenerlos en la palma de la mano.

El día en que sea posible poder enviar un electrocardiograma directamente desde nuestra casa al consultorio del cardiólogo en cuestión de minutos, ese día habrá un cambio del juego definitivo y evidentemente está más cerca de lo que parece.

El punto es que esas nuevas tecnologías médicas también puedan hacerse accesibles en países emergentes y en comunidades alejadas; para ello es determinante que los sistemas públicos de salud puedan adquirirlos, es decir que alcancen los presupuestos de los gobiernos para llevarlos a las poblaciones de menores recursos. Ése es el gran reto.

Semana de inauguraciones hospitalarias

Un arranque significativo para el sector tendrá este 2016 con múltiples cortes de listón que el presidente Enrique Peña Nieto hará de unidades hospitalarias y equipamientos en el Estado de México, Tamaulipas y el Distrito Federal.

La secretaria de Salud, la doctora Mercedes Juan, dijo que esta semana se inaugurarán la torre de hospitalización del Instituto Nacional de Cancerología, la torre de especialidades médicas del Hospital General Gea González, las nuevas instalaciones del InDRE, el Hospital Nacional Homeopático y la torre quirúrgica del Hospital General de México, que tuvo una inversión de casi 1,000 millones de pesos. Asimismo, el Hospital de Chiconcuac, el Centro de Rehabilitación y Educación Especial en Toluca, el Centro de Personas con Discapacidad Visual en Naucalpan. En Tamaulipas se inaugurará un Hospital del IMSS en Reynosa y el Hospital de Tampico.