La economía de EU se reacelera y el apetito por riesgo regresa, la confianza del consumidor repunta y en el juego de la economía es medio tiempo en EU, como dijo Clint Eastwood en el anuncio de Chrysler en el Super Bowl. Ahora importa encontrar un camino: ganar. El segundo tiempo va a comenzar. ¿Se oirá de nuevo el sonido de los motores estadounidenses? Ojalá. Existe una buena oportunidad de que así ocurra, los bancos centrales del mundo se mueven en la dirección correcta, encabezados por la Fed, pero varios eventos extremos amenazan la economía, en primer lugar Gr-Exit (Grecia) y la eurozona; Irán y el precio del petróleo; China y la política fiscal del mundo desarrollado. Hoy abordaré la situación griega.

Esta semana los bancos de Japón y de Inglaterra hicieron anuncios importantes de política monetaria. El primero adoptó un objetivo numérico de inflación positiva a lo que se resistió durante mucho tiempo, mantuvo su tasa de interés de política en cero y aumentó el tamaño de su programa de compra de activos financieros al mercado. Definió explícitamente la estabilidad de precios como una tasa de inflación positiva de 2% o menos durante el mediano y largo plazo, objetivo similar al de Inglaterra, Europa y la Fed (1 por ciento). El BC afirmó que continuará aplicando una política monetaria expansiva hasta que la inflación se mueva hacia el objetivo.

El Banco de Inglaterra dejó sin cambio su tasa de interés de política en 0.5%, pero aumentó de 50 billones de libras esterlinas a 325 billones su programa de compra de activos para apoyar la economía.

La situación en Gr-Exit es la amenaza principal a la recuperación. La semana pasada el país concluyó con sus acreedores privados la reestructura de la deuda. Los acreedores aceptan voluntariamente intercambiar sus tenencias de bonos soberanos por nuevos bonos de 30 años con una reducción de 50% de valor nominal y una tasa cupón de sólo 3.5 por ciento. El FMI ha calculado que la economía crezca por los menos 2% y un enorme superávit fiscal primario de 3.5-4%, la deuda griega será equivalente a 120% del PIB en el 2020, un nivel similar al de Italia actualmente y el doble del limite establecido en el tratado de Maastricht. Pienso que será necesario también reestructurar la deuda en poder de gobiernos e instituciones oficiales. El intercambio de deuda y un nuevo programa de consolidación fiscal son las condiciones exigidas en el programa de ayuda a Grecia de 130 billones de euros. Este país necesita el dinero urgentemente para recapitalizar la banca comercial, financiar los déficit de cuenta corriente y fiscal primario y poner en marcha el cambio estructural sin el cual no habrá crecimiento. No tiene margen de negociación.

Como México en los 80, Grecia tendrá que reestructurar su economía creando de la nada un oferta de exportación competitiva. Esto le tomará no menos de siete años de intenso trabajo. ¿Aguantará el sistema la presión? Después de dos años de fracasos, todo el mundo está cansado y hastiado, los líderes de Alemania, Holanda y Finlandia quieren que Grecia acepte una supervisión estricta que ofende su orgullo de país independiente. Si no hay acuerdo, Grecia estará pronto fuera de la eurozona. Ésta quizá esté preparada para la eventualidad. Pero es un escenario perturbador, puede ser la chispa que encienda la pradera, como dijo Mao Tse-Tung.

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