El mercado internacional del grano de soya atraviesa un periodo importante de inestabilidad, afectado fuertemente por las perspectivas negativas en la disponibilidad del grano, consecuencia del prolongado periodo de sequía que impactó la producción en el continente americano, así como el cambio hacia cultivos más rentables en China.

De acuerdo con información del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés), la producción mundial de soya para el ciclo comercial 2011/2012 se estima cerrará en 236.9 millones de toneladas, lo que significa una reducción a tasa anual de 10.5 por ciento.

La marcada caída en la producción mundial del grano se explica por las disminuciones generalizadas en los principales países productores.

Por un lado, la producción en Estados Unidos cayó 8.2%, es decir, 7.4 millones de toneladas menos que en 2010/2011.

De igual manera, las producciones en Brasil y Argentina cerrarán 13.9% y 13.3% menos que en el ciclo comercial anterior, como consecuencia de la falta de lluvias y altas temperaturas registradas en el sur del continente.

En tanto, China, principal consumidor mundial, obtendrá en el ciclo comercial 2011/2012 una producción 10.6% menos que en el ciclo anterior, consecuencia del cambio hacia productos con mayor rentabilidad, como maíz y arroz.

La baja en la producción mundial se traduce en una reducción de 24.1% en los inventarios mundiales del grano. Esta situación, aunada a la alta demanda por parte del mercado chino, presionó los precios de referencia internacionales a niveles similares a los presentados en el 2008. Sin embargo, el alto nivel de precios registrado en los mercados internacionales ha desincentivado la demanda del grano.

Los elevados niveles de precios registrados durante este año, así como perspectivas climáticas favorables, provocarán, de acuerdo con las estimaciones del USDA, que para el ciclo comercial 2012/2013 la producción mundial se incremente en 14.6%, al alcanzar 271.4 millones de toneladas. Lo anterior, se estima que aumentará los niveles de inventarios y reducirá las presiones en los precios de referencia internacional.

La alta volatilidad en los mercados de los commodities agrícolas, como se observa claramente en el mercado de la soya, prioriza la adquisición de herramientas de administración de riesgos, como son los esquemas de agricultura por contrato o coberturas de precio, ante condiciones económicas y climáticas cada vez más inciertas. En necesario avanzar en su utilización.

*José Renato Navarrete Pérez es especialista de la Subdirección de Investigación Económica. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. ?

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