Luego de un breve reposo, nos encontramos con un nuevo año. Ojalá el mismo esté lleno de bendiciones y prosperiédad para todos y que el sector de telecomunicaciones mexicano se caracterice más por noticias sobre los lanzamientos de nuevos servicios que por pleitos legales entre sus protagonistas.

Quiero aprovechar mi primera columna para destacar algunos de los desafíos que enfrentarán los proveedores de servicios durante los próximos 12 meses. Cómo estos operadores decidan afrontar cada uno de estos retos tendrá repercusiones inmediatas en la oferta de servicios, cobertura y tarifas que reciban los consumidores.

En primer lugar, nos centramos en el sector de servicios móviles con la expansión de las redes HSPA+ y LTE en el mercado. Como ya he mencionado anteriormente, hay barreras que retardan los despliegues de estas tecnologías que son bastante conocidas, como disponibilidad de espectro adicional, economías de escala de los dispositivos y la disponibilidad de los mismos en las bandas que ya han sido licitadas. Por otra parte, el otro desafío que presentan las redes HSPA+ y LTE a los operadores es romper el presente modelo de negocios, donde la contratación de estos servicios se limita para el acceso a Internet en alta velocidad. Los operadores deben buscar el quiebre con este modelo y posicionar sus redes móviles de alta velocidad como la llave que permite a los usuarios acceder a contenidos y servicios de valor agregado que generen ingresos adicionales a los operadores. No se debe olvidar que, con la expansión de las redes HSPA+ y LTE, los días de la telefonía y mensajería de textos como importantes fuentes de ingresos de los operadores móviles están contados.

Otro tema que protagonizará muchos debates en el sector es el crecimiento de redes FTTx (operadores fijos tradicionales) y DOCSIS 3.0 (cableros), que son las tecnologías cableadas por las que han optado los operadores fijos en América Latina para ofrecer servicios avanzados de transmisión de datos a las residencias. Sin embargo, todo parece indicar que el crecimiento de estas opciones será más lento en México que en otros mercados, pues su rápido despliegue es característico de mercados con niveles altos de penetración de TV de paga donde no existan trabas para que los distintos actores del mercado puedan penetrar a este segmento. Signals Telecom Consulting en numerosas veces ha indicado que el resultado de sus investigaciones muestra que el principal diferenciador para los paquetes de servicios de triple play es la velocidad de conexión a banda ancha.

Pero existe otro factor que será determinante en el crecimiento del número de enlaces que utilicen estas tecnologías: la decisión que tomen las autoridades del país en torno de la desagregación de la última milla. Lo interesante sería ver cuál es la explicación que ofrecerán las autoridades regulatorias locales para justificar su implementación; personalmente, quiero ver cómo abordan el tema de que en Brasil, como en otros mercados, las autoridades gubernamentales están exigiendo la desagregación a las empresas de CATV. Esto, sin mencionar que usualmente la desagregación apunta a todos los operadores ya establecidos en el mercado, pues teóricamente la idea es que este mecanismo fomente la entrada de nuevos jugadores. Antes de continuar, quisiera destacar que todos los análisis que Signals Telecom Consulting ha publicado sobre desagregación en países en desarrollo indican que la implementación de esta modalidad no ha servido para incrementar la competencia y una mayor oferta para la gran mayoría de los consumidores. Todo lo contrario, se argumenta que ha sido causante de frenos o mermas en la inversión.

Además, el fuerte desafío que tiene el mercado en general es cómo fomentar la entrada de operadores no tradicionales a ofrecer servicios de telecomunicaciones. Los altos niveles de penetración en casi todos los servicios básicos ya sea a nivel de individuo (servicios móviles) u hogares (servicios fijos) deben ser vistos por los reguladores locales como un aviso para fomentar la entrada de este tipo de operador en el mercado. Un primer paso sería habilitar esquemas que faciliten la entrada de operadores virtuales. Se debe comenzar a pensar en que un mayor número de operadores, aunque no implique una modificación importante en el porcentaje de penetración de servicios, sí podría tener un gran impacto en términos de reducción de tarifas e innovación tecnológica.

Por último, un mayor rol del Estado es necesario para llevar servicios de telecomunicaciones a zonas rurales. La posición de Signals Telecom Consulting: otorgar nuevas licencias con exigencias de cobertura y apertura de puntos de ventas en estas localidades.

*José F. Otero es presidente de Signals Telecom Group.