Han pasado cinco días de la toma de la delegación Tláhuac, por parte del gobierno capitalino y las Fuerzas Federales. El operativo que derivó en el abatimiento de Felipe de Jesús Pérez Luna derivó en una intervención que busca anular completamente al grupo criminal que había extendido su influencia a otras seis demarcaciones de la Ciudad de México.

La SSP-CDMX activó puntos de revisión. Y más de un millar de elementos policiacos resguardan la zona. Una estrategia exitosa, como mostró el decomiso de más de 300,000 pesos en efectivo y la aprehensión de cuatro sospechosos en un vehículo de lujo.

¿Y la plaga de mototaxis? Un censo preliminar realizado por las autoridades delegacionales contabilizó 130 remolques tirados por bicicletas y motocicletas, además de carritos eléctricos, tan sólo de tres uniones de transportistas. ¿Y cuántos de éstos estaban al servicio de El Ojos? ¿O acaso los gritones de las bases de las combis y los taxis también están al servicio de los narcomenudistas?

El crecimiento demográfico de la demarcación, según las autoridades locales, explica la proliferación del transporte alternativo , pues las rutas de transporte público concesionado de pasajeros con itinerario fijo no cubren la mayoría de las vialidades de la zona urbana, ni de los barrios, pueblos y colonias de Tláhuac.

A ese caos, nadie pudo ponerle orden. En noviembre del 2015, Tomás Noguerón Martínez se despedía como director jurídico y de gobierno de la delegación Tláhuac con una petición sui géneris al secretario de Seguridad Pública de la CDMX, Hiram Almeida Estrada: requería aplicar medidas correctivas para expulsar a los mototaxis que operaban en el Barrio San Pedro. Antes, había realizado un trámite similar para exigir la desaparición de este gremio en el barrio La Magdalena.

Esa peculiar modalidad de transporte público se había expandido a otras localidades de la demarcación y más, a partir de la construcción de la Línea 12. El reordenamiento de los micros y los moto taxis con su variante local, los carros de golf fue asumido como una urgencia por la administración morenista que dos meses antes había asumido el gobierno delegacional, con Rigoberto Salgado Vázquez.

En los dos primeros meses del 2016 fueron remitidos más de 65 mototaxis al corralón, por infringir el Reglamento de Tránsito. Héctor Jiménez Garcés ya había asumido la dirección de gobierno en Tláhuac y por su conducto, el secretario de Movilidad, Héctor Serrano Cortés, tuvo conocimiento de las quejas de los vecinos de San Francisco Tlaltenco por la instalación de una base de taxis en Cerrada de Hidalgo, entre avenida Tláhuac y Miguel Hidalgo.

El 9 de marzo, los mototaxistas de San Rafael Atlixco, Volcanes, Nopalera y Benito Juárez bloquearon la circulación en la principal vialidad de la demarcación habitada por casi 500,000 personas, que son vigiladas apenas por una veintena de patrullas de la SSP-CDMX en protesta por la instalación de una base de unidades de taxistas afiliados al Frente Popular Francisco Villa.

El 18 de abril, en el Salón Morelos del Palacio del Ayuntamiento se dieron cita representantes vecinales, autoridades delegacionales y representantes del gobierno central para establecer una mesa de trabajo para negociar el reordenamiento del transporte público en el CETRAM de la Línea 12 y regular la proliferación del transporte alternativo. Antes, había llegado una decena más de solicitudes para que fueran reubicadas las bases de combis de las rutas 12, 44, 56 y 91 en las cercanías de las estaciones Olivos y Nopalera, de la también llamada Línea Dorada.

Salgado Vázquez y sus funcionarios habían requerido al jefe de la policía capitalina y al exsecretario de Gobierno que el despliegue de los controles de revisión y las grúas fuera permanente.

Cinco meses después, nuevamente en el Palacio del Ayuntamiento, hubo una reunión interinstitucional de autoridades capitalinas con vecinos de Tláhuac para dar seguimiento al reordenamiento del transporte público. Una reunión fútil, por lo demás, porque no acudió la representación de la Secretaría de Movilidad.

Imposible, ponerlos en orden. Hasta que fueron por El Ojos. Los mototaxistas trataron de sabotear el operativo policiaco y cerraron el paso a las Fuerzas Federales.

El pasado lunes, el delegado en Tláhuac acudió al Palacio del Ayuntamiento, para entrevistarse con la secretaria general del gobierno perredista, Patricia Mercado. Bajo el brazo llevaba una carpeta, con las copias de los 27 oficios con su firma, dirigidos a diversas instancias de la administración capitalina, en los que solicitaba apoyo en materia de seguridad para la demarcación. Entre ellas destacan: la necesidad de incrementar el patrullaje a pie y en unidades móviles, la identificación de las zonas dominadas por los narcomenudistas o los reportes puntuales sobre la proliferación de los mototaxis.

Esos comunicados, incluso ahora, siguen sin respuesta.