El 3er informe de gobierno del presidente López Obrador es una reiteración de los que ha venido diciendo estos ya casi tres años, su forma de pensar no ha variado y para él, las tres estrategias básicas de su gobierno para transformar el país siguen siendo: el combate a la corrupción, una política económica que se basa en apoyar a los de abajo a través de programas sociales y el combate a la delincuencia resolviendo el problema desde su origen, que es la pobreza y no combatiéndola directamente.

Hay muchas cosas positivas que debemos reconocer: la voluntad de combatir la corrupción, la austeridad en el gobierno, la reducción de la evasión fiscal, los programas sociales de apoyo a la tercera edad, estudiantes y discapacitados; el aumento al salario mínimo, la regulación del outsourcing, la inversión en el tren Maya y el Istmo, la refinería de Dos Bocas, el fortalecimiento de Pemex y CFE, la firma del tratado comercial, la creación de la guardia nacional y otros logros que aun cuando son positivos, no han logrado dar resultados en los compromisos principales de su gobierno.

En términos económicos el sexenio está perdido y si bien nos va, el crecimiento económico promedio será de 1% anual y como consecuencia el empleo prácticamente no crecerá y aumentará en número de gente que vive pobreza. La pandemia sin duda afectó la economía, pero su estrategia de “regar abajo” a través de sus programas sociales no logró el objetivo de reactivar la economía, ni reducir la pobreza. Su utopía de que apoyando abajo se crean empleos es un fracaso y su confrontación permanente con el sector privado (conservadores) ha alejado la inversión y como consecuencia el crecimiento económico y del empleo.

En seguridad y reducción de la violencia no ha habido tampoco resultados, el número de homicidios ha disminuido sólo 0.5% % en estos tres años a pesar del gran esfuerzo económico y político que ha significado la creación de la Guardia Nacional. Es poco probable que en lo que resta del sexenio se logren resultados si no hay un cambio de fondo en la estrategia y se da apoyo a las policías estatales y municipales. La delincuencia organizada no va a disminuir porque se aumenten los programas sociales, la única forma es combatirla directamente.

Los resultados en combate a la corrupción no son los que el presidente cree, seguramente ya no hay corrupción en Palacio Nacional, pero en el resto del gobierno la corrupción es la misma como resultado de la falta de transparencia y las compras por asignación directa, sin concursos. López Obrador desconfía de las instituciones y cree que la corrupción se va a acabar sólo por su esfuerzo personal.

Más allá de los logros que presumió en su 3er informe, lo que es un hecho es que los resultados de su gobierno en estos tres años son malos y su incapacidad de reconocerlo hará que lo único seguro es que este sexenio, será un sexenio perdido para todos los mexicanos, especialmente para los más pobres.

Demetrio Sodi

Político mexicano

Desde la cancha

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012).

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