Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Siempre es un gusto saludarte, espero estés en toda medida cuidándote pues tu salud no es un commodity. Tu salud es lo más importante

Los presentes no son tiempos sencillos, y vendrán retos mayores. La realidad es que hoy sabemos tanto sobre el Covid-9 como lo sabíamos en enero pasado, habiendo experimentado en tiempos recientes muchas cosas lamentables como ciudadanos del mundo.

El futuro en todo su vigor depende de quitarle la condena de muerte a esta enfermedad que simplemente descarriló la rueda del progreso. Lo que fue una crisis sanitaria se esta convirtiendo en una crisis económica que apunta a derivar en una crisis social, y no quiero ser amarillista ni alarmista, simplemente quiero invitarte a que aceptes la más cruda realidad sin afán de influir en tu estado anímico porque sea como sea la vida seguirá, pero tenemos que hacer ajustes importantes ante lo desconocido.

De entrada, las empresas hoy deben mantener a toda costa su liquidez, luego su solvencia y finalmente su rentabilidad. Solo algunos sectores empresariales son los que temporalmente se muestran inmunes al shock pandémico y son mayormente empresas ligadas a la tecnología digital y lógicamente las farmacéuticas. Estas ultimas de momento son la esperanza de que una vacuna nos permita regresar al convivio normalizado, porque de momento lo único que hemos hecho es escondernos del virus para no saturar los sistemas de salud.

El virus no se va a aburrir y desaparecer, y ante el apriete del torrente económico tendremos que obligarnos a convivir con el virus siendo lo mas cautos posibles. Lo mío no es un espacio de chat pandémico, lo anterior lo pongo como antecedente porque las medidas de reclusión y exclusión han lastimado de muerte a muchas empresas que con el paso de los días arrastraran a otras que a su vez. Me parece que con eso entendiste el mensaje.

El tema es que, en el detenimiento económico, la demanda se lastima de manera irreversible, mira el ejemplo de la industria energética. Un cocktail toxico se confeccionó en el peor momento pues una guerra energética hizo que rusos y árabes se pusieran a extraer petróleo justo cuando menos consumo había. Tan solo en EU la caída en el consumo de gasolinas en tan solo un par de semanas erosionó mas del 40% de utilización arrastrando con ello a las fábricas de etanol que como sabes procesan maíz para que se incluya dicho etanol al 10% en las gasolinas.

Lógicamente que, ante la reclusión colectiva, el consumo colapsado ha dejado sobrantes de maíz que no serán consumidos fácilmente, no olvidemos que los norteamericanos no están solos en esto de la producción maicera, los ucranianos han crecido enormemente, los brasileros están sembrando su maíz tardío que saldrá en el verano y los argentinos tienen de momento el maíz más barato del mundo.

Piensa que mientras el mundo deja de consumir, la oferta no deja de producir, ninguno de los productores antes citados está bajando la guardia y ahí es donde tenemos que ser muy cautos, si eres productor agrícola, piensa que el incentivo para que los precios suban están muy limitados, de momento las cosas con los norteamericanos con el arranque de siembra van increíblemente rápido, Brasil tal vez se muestra algo seco en la parte sur, y Argentina tiene retos de logística enormes pues el rio Paraná se encuentra a los niveles de caudal más bajos de los tiempos recientes, es difícil cargar un buque entero en la zona del gran Rosario, y navegar con  cargas someras por calado bajo es muy costoso, así que aunque el maíz o la soya sean baratos, la ineficiencia logística los hace caros.

Pero regresemos a la demanda incalculable porque está dejando sobrantes difíciles de acomodar. En la nueva economía covid no hay espacio para corrientes teóricas de economía, simplemente no hay economía y las naciones más poderosas del mundo lo único que han hecho es meterle tinta a la máquina de impresión de dinero para garantizar liquidez y sustentar el precio de activos varios.

Eso no puede durar para siempre y en algún momento tendremos que enfrentar la cruda realidad que las cuentas a modo préstamo de los bancos centrales o la reserva federal se tienen que pagar, y eso va a ser difícil si encima de todo, en un año electoral, los norteamericanos y los chinos se dedican a ver quién tiene la culpa del covid y no la solución.

Terminemos diciendo que, si sabes lo que hará la demanda, sabes lo que hará el precio, de lo contrario, cierra márgenes y hazlo de manera flexible porque la administración de riesgos pura y dura no alcanza en estos tiempos.

Ánimo.