Las condiciones climáticas vuelven a tomar cuota en el precio de los alimentos. Después de haber presentado una marcada tendencia a la baja durante el segundo semestre del 2011, el índice de alimentos de la Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) encadenó en febrero del 2012 su segundo mes consecutivo con crecimiento en su cotización. Así, el índice se situó en 215.3 puntos, un alza de un punto porcentual en relación a enero 2012.?El crecimiento del índice agregado se explica principalmente por el crecimiento a tasa mensual de los índices azúcar, aceites y cereales.

Así, el índice azúcar se situó en 342.3 puntos, un crecimiento a tasa mensual de 2.4 por ciento. La inflación en el precio del azúcar es consecuencia de las perspectivas negativas en la oferta de corto plazo de Brasil, principal productor y exportador mundial de azúcar.

Las condiciones de altas temperaturas y bajas precipitaciones provocaron un retraso en la cosecha del país sudaméricano.Sin embargo, los volúmenes de producción favorables encontrados en India, la Unión Europea y Tailandia contuvieron la escalada del precio internacional del dulce.?El índice de aceites comestibles, que incluye aceites de origen vegetal, animal y de pescado, presentó un crecimiento de 2.1% en relación a enero del 2012.

El índice, mostró un incremento importante ante las perspectivas poco favorables de producción de aceite de palma, exacerbado por una expectativa negativas en la producción de frijol de soya, cultivo afectado por las condiciones de sequía en Sudamérica, particularmente, en Argentina.

Por su parte, el índice de precios de los cereales se incrementó 2.0%, situación que fue motivada por el aumento en el precio del trigo, ante la baja disponibilidad del grano y perspectivas climáticas desfavorables en Europa.

Además, ante la alta demanda de países asiáticos, la debilidad del dólar americano, bajas en las tarifas de fletes y preocupaciones por afectaciones en la producción de Sudamérica, el precio del maíz también repuntó.

Aun cuando el índice y sus componentes se encuentran en niveles por debajo de lo presentado durante el mismo periodo del año anterior, habrá que estar atentos a la evolución de los precios en los alimentos. Un entorno climático y financiero cada día más incierto nos obligan a ello.?

*José Renato Navarrete Pérez es especialista de la subdirección de Investigación Económica.

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