Esas bandas de rufianes eufemísticamente llamadas partidos políticos son encantadoras. No sólo viven del trabajo de los que pagamos impuestos, protegen sus fechorías con un fuero especial -reservado sólo para ellos- o invaden nuestra privacidad con apasionantes programas de televisión y radio sobre su mundito de fantasía. Ahora, en el colmo del cinismo, pretenden también que no los podamos tocar ni con el pétalo de una crítica. A través del Instituto Federal Electoral (IFE) pretenden legislar un derecho de réplica exclusivo para ellos.

El consejero Alfredo Figueroa -como todos ellos, subordinado a los intereses de los partidos a los que supuestamente regula- elaboró un documento mediante el cual el Consejo General del IFE se arroga atribuciones del Congreso de la Unión para legislar en materia de derecho de réplica.

Desde el 2007, el Artículo 6 de la Constitución establece: El derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley . El propio Congreso de la Unión fijó el 30 de abril del 2008 como fecha límite para expedir la ley reglamentaria del derecho de réplica.

Como siempre sucede en este país, los legisladores son los primeros en violar sus propias leyes y, por supuesto, dicha ley no existe. Inspirado, en un alarde de retórica, el dictamen de las comisiones que aprobaron la reforma a la Constitución dice: Nos referimos al derecho de réplica con que toda persona debe contar frente a los medios de comunicación social . Nada más que hay algunas personas que valen más que toda persona. El derecho de réplica de usted o yo no importa, total, somos simples ciudadanos obligados a mantener a los partidos políticos, pero el de ellos, los partidos o candidatos, es otra cosa: ¡es de interés público!

Por negligentes, los partidos olvidaron legislar en materia de derecho de réplica y se les vino el tiempo encima, su próxima fiestecita es el 2012. Pero no importa, para eso está el IFE que podrá subsanar su error, aunque para ello tenga que violar la Constitución.

Diligente, Figueroa circuló entre los consejeros los lineamientos para el ejercicio del derecho de réplica por parte de los partidos, los candidatos y los precandidatos. No importa que el Congreso de la Unión no haya expedido la ley reglamentaria, nuestra clase política se dará su propia ley. Además, les urge, tienen hasta el 30 de junio para aprobar cambios a las normas que regirán el proceso electoral del 2012.

He tenido la oportunidad de leer los lineamientos y, además de su flagrante inconstitucionalidad, son un atentado gravísimo a la libertad de expresión. En su ceguera, nuestra clase política olvida que la razón de ser de la libertad de expresión no es tener el derecho de acostarse en el Paseo de la Reforma para fastidiar a la ciudadanía sino, precisamente, tener la oportunidad de criticar a los que detentan o pretenden detentar el poder.

La libertad de expresión no existe para que usted o yo podamos hablar mal de nuestro vecino; existe, precisamente, para que usted o yo podamos hablar mal de los partidos, los candidatos y los precandidatos. En su mundo al revés, los partidos pretenden voltearnos la tortilla: cualquiera puede hablar mal de usted o de mí y nosotros no tenemos derecho de réplica, pero si usted o yo osamos hablar mal de ellos, entonces, ellos sí tienen un derecho especial, negado a todos los demás.

Pero veamos qué dicen los lineamientos y saque usted su propia conclusión: (i) los partidos y candidatos tendrán derecho a réplica cuando consideren se han deformado hechos o situaciones referentes a sus actividades . Es decir, siempre y sujeto a su capricho; (ii) en el ejercicio de la réplica los medios (impresos y electrónicos) tendrán la obligación de publicar o difundir gratuitamente las réplicas que los partidos, los precandidatos y los candidatos quieran dar a las alusiones que se les hagan en espacios noticiosos, artículos, editoriales, párrafos, reportes, entrevistas, crónica, programas informativos, debates, educativos, deportivos o cualquier otro género periodístico o programa televisivo o radiofónico .. . Sin comentarios, no se vayan a tomar como alusión; (iii) la extensión de la réplica no será mayor al triple (¡¡¡!!!) del tiempo y/o espacio en el que se contenga la alusión que se contesta y (iv) en caso de no acatar la réplica se abrirá un procedimiento especial sancionador contra el medio de comunicación.

Si los partidos o candidatos tienen gratuitamente derecho a tiempo aire en radio y televisión o a espacio en periódicos y revistas del triple del tiempo o espacio en que consideren se hizo una alusión respecto de ellos, simplemente desaparecerá de los medios cualquier comentario sobre los personajes que pretenden detentar el poder en México. Si esto no es un atentado contra el derecho a la información de todos nosotros, yo ya no sé qué podría llegar a serlo.