El 13 de noviembre, la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2016 por 4 billones 763,974 millones de pesos.

Este instrumento reconoce la nueva realidad presupuestaria del país, originada principalmente por la caída de los precios internacionales de petróleo, la inminente alza en las tasas de interés en Estados Unidos y el menor dinamismo de la economía mundial. En ese sentido, el Paquete Económico aprobado por el Congreso de la Unión establece las condiciones para mantener la estabilidad en las finanzas públicas del país.

El presupuesto 2016 elimina la inercia de los últimos años en la asignación de recursos públicos, ya que antes de la integración del proyecto propuesto por el Ejecutivo se hizo una revisión integral de los componentes del gasto público que derivó en una reingeniería del mismo.

En primer lugar, a partir del análisis de los diversos programas presupuestarios, se identificaron complementariedades, similitudes o posibles redundancias y se realizó la fusión, resectorización y, en algunos casos, eliminación de programas, para focalizar de manera más efectiva la asignación del gasto y hacer más eficiente tanto el uso de los recursos públicos como el diseño de las políticas públicas.

En segundo lugar, se determinaron prioridades de gasto. En particular, se privilegiaron los programas que, de acuerdo con la visión del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, más inciden en la disminución de la pobreza y en el acceso efectivo a los derechos sociales, como los apoyos para la Educación Superior, la Cultura y el Desarrollo Científico y Tecnológico y programas que fomentan la productividad y la actividad económica.

En materia de inversión, se estableció una asignación de recursos a programas y proyectos sin considerar escenarios inerciales, privilegiando aquellos con mayores niveles de rentabilidad socioeconómica, alcance en el número de beneficiarios y desarrollo regional.

Asimismo, el proyecto de presupuesto 2016 se elaboró con austeridad, considerando un menor gasto administrativo de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.

Se propuso una reducción de 3% real en el gasto de los Ramos Administrativos por concepto de servicios personales, sobre todo en aquellos rubros distintos a Seguridad, Educación y Salud el ajuste fue de 11.4%, mientras que los gastos de operación se redujeron en 12.4 por ciento.

Durante su análisis y discusión, el presupuesto aprobado por las y los diputados se fortaleció con ampliaciones por 71,997 millones de pesos respecto del proyecto enviado por el Ejecutivo federal, con lo que se destinaron mayores recursos para los servicios de salud, la cobertura educativa, los proyectos productivos y la infraestructura.

El campo es uno de los sectores más fortalecidos. Con una asignación adicional superior a los 21,000 millones de pesos para el Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Sustentable, se impulsará la actividad agropecuaria, otorgando mayores apoyos a los programas de Comercialización, Fomento a la Agricultura, a la Productividad Rural y al nuevo programa dirigido a Pequeños Productores.

Para el sector educativo se aprobaron 5,000 millones de pesos adicionales, destinando mayores apoyos a los niveles de educación básica y superior, así como a proyectos culturales.

De esta manera, se impulsaron programas como el de Escuelas de Tiempo Completo, el de Desarrollo Profesional Docente y el de Inclusión y Equidad Educativa, además de prever 250 millones de pesos específicos para equipamiento del Instituto Politécnico Nacional.

Para la Secretaría de Salud se aprobó una ampliación de 2,500 millones de pesos, destacando 1,065 millones de pesos para la atención médica de las personas que son atendidas en los institutos y hospitales a cargo de dicha secretaría.

Además, se contemplaron más de 1,000 millones de pesos para acciones de prevención y control de enfermedades tales como el sobrepeso, la obesidad y la diabetes o VIH/sida, así como para la atención a la salud materna, sexual y reproductiva.

Asimismo, se incrementó el gasto en inversión al aprobar una ampliación superior a los 12,000 millones de pesos para proyectos de construcción y conservación de carreteras alimentadoras y caminos rurales.

En conclusión, con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2016 se rompen las inercias de gasto de años anteriores; se establecen prioridades en la asignación de recursos destinados al desarrollo social y educativo, a la atención a la salud, al fortalecimiento productivo, en particular al desarrollo del campo; se privilegian los proyectos de inversión con mayor impacto, y se promueve la responsabilidad y austeridad en el uso de los recursos públicos.

En ese sentido, el presupuesto aprobado contribuye a la estabilidad macroeconómica en un entorno internacional de volatilidad.

*El autor es subsecretario de Egresos de la SHCP.