La Comisión Federal de Telecomunicaciones, mejor conocida como la Cofetel, que preside Héctor Osuna Jaime, es hoy el modelo que más se utiliza en México para ejemplificar cómo es que no debe funcionar un órgano regulador en cualquier lugar del mundo, y en particular en México.

En cualquier ejercicio que mide la (in)eficiencia de los reguladores en México, la Cofetel es quien obtiene los peores resultados; sin que los otros organismos logren precisamente distinguirse por sus buenas notas, digamos que la Cofetel es el más, más ineficiente de los organismos reguladores del país, en el que (por desgracia) ninguno se salva.

La reflexión, que no agresión aunque así parezca, cobra relevancia mayor en la antesala de la renovación de quien la preside, el encargado de regular a las telecomunicaciones en el país.

A casi un mes de que Osuna deje el cargo de Comisionado Presidente, es necesario detener el paso y cavilar sobre el destino que debe tener éste (y todos los órganos reguladores) para normar su participación en el mercado.

La renovación del Presidente de la Cofetel tiene varias aristas sobre las que es imposible no detenerse ya que dejarían boquiabierto al mismo Franz Kafka por ir más allá de un juicio medianamente cuerdo: a saber. A la hora que el pleno, integrado por cinco comisionados, vote por su nuevo Presidente, podría ser una cena en la que el plato favorito sea Comisionado a la parrilla , ya que de acuerdo con lo establecido, cada uno de ellos puede votarse a sí mismo, es decir podrá tocar base, al grito de 1, 2, 3 por mí y... sólo por mí.

Entonces, el resultado puede ser un empate entre todos, al obtener cada uno de los comisionados su propio voto; así, hasta que uno logre convencer a alguno de sus iguales para cambiar el cómputo.

De acuerdo con la propuesta de reglamento interno de la Cofetel, que no ha pasado y ojalá no se llegué a aprobar nunca jamás, el Comisionado Presidente tendría voto de calidad, es decir que en caso de empate él podrá finiquitar con su voto las diferencias, de tal manera que sería quien estuviera determinando a su sucesor... ¿le suena conocido?, pues así se establece, pero lo que importa en esta coyuntura, es cómo se portarán las fuerzas interesadas en torno de la renovación de Presidente en la Cofetel, sean éstas, empresas del sector, legisladores o gobierno.

Lo que es relevante no es sólo la eventual salida de Héctor Osuna, ningún comisionado se ha manifestado porque siga al frente, ni las empresas ni los legisladores... al parecer, nadie quiere que se quede, pero el próximo Presidente de la Cofetel tendrá que ser alguien con la capacidad y sobre todo, el interés de que ese órgano regulador deje de ser la burla, y en virtud a la verdad, no sólo es culpa de los comisionados, existen más responsables de que sea el regulador más ine­ficiente, realidad que podría modificarse próximamente.

Alianza DHL-Biodist

Biodist, empresa Pyme mexicana con 18 años de presencia en el mercado, especializada en la comercialización de reactivos de laboratorio para diagnóstico clínico, dio a conocer que sostiene una alianza estratégica con DHL Express (a cargo de Luis Eraña) como su proveedor de soluciones logísticas.

Después de experimentar diversas opciones de proveedores de servicios logísticos, Biodist seleccionó a DHL Express como su socio estratégico, debido a que fue la opción que mejor satisfizo las necesidades establecidas en su plan de negocios y crecimiento.

Bajo este esquema, 80% de los envíos de Biodist se realiza a través de la red logística de DHL Express en todo el país; pues su infraestructura permite a Biodist distribuir un promedio de entre 500 a 700 envíos mensuales a laboratorios privados y hospitales del IMSS, ISSSTE y Pemex en la República Mexicana, principalmente a Guadalajara, Veracruz, Monterrey, Torreón, Mérida, Nayarit, León y Puebla, entre otras. El 20% restante de los envíos se distribuye con camionetas de la propia empresa.

Para Biodist, es requisito fundamental contar con un aliado que cumpla con los tiempos máximos de entrega de 48 horas, a temperaturas específicas para cada uno de sus productos. Biodist se encarga de empacar los reactivos en termos con geles especiales que mantienen la temperatura de los productos.