La confianza es uno de los pilares fundamentales para la atracción de inversiones y está directamente relacionada con un crecimiento económico más sostenido e incluyente. Es irrefutable que la nueva administración ha tomado pésimas decisiones en materia económica; algo que ha conllevado a una disminución de la confianza, una degradación de la perspectiva de crecimiento y una caída en la atracción de nuevos capitales. Las inversiones son necesarias, ya que implican la generación de nuevos empleos y más ingresos para los ciudadanos y el Estado; sin embargo, éstas no se dan espontáneamente, se requiere de un gobierno totalmente comprometido con este objetivo, lo que desafortunadamente no es el caso de México.

Recientemente, distintas organizaciones empresariales de nuestro país señalaron que el deteriorio de la confianza ha obstaculizado la captación de nuevas inversiones. Por su parte, Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, afirmó que México necesita percibir inversiones adicionales, equivalentes a 30,000 millones de dólares, lo que representaría duplicar la cifra alcanzada en el 2018. No podemos olvidar que 85% de la inversión física en nuestro país es privada y sólo 15% es derivada de la infraestructura pública, razón por la cual debe haber un ambiente de certidumbre y confianza para hacer negocios tanto por nacionales como por extranjeros.

Como economista, me resulta muy complicado que podamos alcanzar esos niveles de inversión; especialmente porque distintos analistas consideran que puede haber una caída de 30% en la inversión extranjera directa; misma en relación con la que alcanzamos en el 2018, algo muy preocupante. Sin embargo, la expectativa es lógica, particularmente si consideramos que perdimos una derrama económica significativa con la cancelación del aeropuerto de Texcoco y el tren México-Toluca, la suspensión de las siguientes rondas petroleras, que atraerían importantes inversiones, además de la decisión de desaparecer agencias promotoras del desarrollo como ProMéxico, o de innovación y emprendedurismo como el Inadem.

Adicionalmente, habría que agregar que otro obstáculo para la atracción de inversiones es la corrupción. Según el Índice de Percepción de la Corrupción 2018 de Transparencia Internacional, México se ubica en el puesto 138 de 180 países con una calificación de 28 sobre 100, tres lugares por debajo de su posición en el 2017. Asimismo, si bien nuestro país mantuvo la misma calificación en el Índice de Competitividad 2018, una de las caídas más drásticas se vio en la evaluación de nuestras instituciones públicas, ubicándonos en el lugar 123 de 140 países, lo que significa que el desempeño del gobierno es uno de los principales inhibidores de la competitividad y, en consecuencia, de la atracción de inversiones.

El crecimiento económico no es suficiente para asegurar un mejor nivel de vida y bienestar para los ciudadanos, pero sí es indispensable. Activar el círculo virtuoso del crecimiento económico inclusivo requiere reconfigurar y priorizar cada acción de gobierno para fortalecer a nuestras instituciones. De igual manera, implementar una agenda que atienda la enorme disparidad que existe entre los que tienen y los que no tienen es urgente; no obstante, sin recursos suficientes, las buenas intenciones serán sólo eso, y al paso del tiempo, sólo serán una esperanza.

Es por eso que insisto que recuperar la confianza de los inversionistas debe ser la principal tarea de este gobierno; a la par de diseñar un plan con rumbo para un México más competitivo, sin ocurrencias y con profesionales de la administración pública. Estoy convencida que definir un modelo económico que ponga al ciudadano, y su nivel de bienestar, en el centro de la política nacional, acompañado de un ambiente certero para las inversiones privadas, es el único camino para transformar la aspiración de alcanzar el México incluyente que nos merecemos, en acción y realidad. ¡Pongamos manos a la obra!

SorayaPérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.