La prioridad para el consultor técnico responsable de evaluar técnica y económicamente un proyecto en el cual será beneficiario final un pequeño productor es la de enfocar su atención a las principales variables que ofrezcan la mayor certeza de la capacidad de pago del proyecto, una vez puesto en marcha.

Además, toda red de valor inmersa en el sector agroalimentario debe fincar su competitividad en el nivel de las competencias laborales de cada uno de los actores involucrados. Así, la meta para todo consultor de campo es lograr el mayor valor agregado a ofrecer por el productor primario.

De acuerdo con un levantamiento de encuestas entre productores de pepino persa en México, se encontró que los productores aún en condiciones de agricultura protegida en hidroponia sufren variaciones en la producción debido a factores múltiples.

Para evitar situaciones como éstas, queda claro que en primer lugar se debe contar con una consultoría técnica que asegure, vía documentos oficiales, que se cuenta con competencias laborales en el manejo del cultivo en condiciones de agricultura protegida.

Además, es muy importante la destreza del productor y de su personal de campo en el manejo del cultivo, debido a que ello determina la posibilidad de un uso óptimo y eficiente de la mano de obra, logrando una máxima productividad del cultivo por este factor.

Esto es particularmente relevante en los procesos de cosecha, selección y empaque, en donde la mano de obra calificada en la selección de primeras y segundas puede ser la diferencia de lograr la rentabilidad económica proyectada o, en caso contrario, caer en la zona de baja rentabilidad.

En el caso de los exportadores, es necesario que adicionalmente cuenten con un conocimiento pleno de los productos autorizados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés) en la producción de pepino persa para ser exportado a Estados Unidos.

En resumen, un pequeño productor de pepino persa debe tener conciencia de estos factores, para ofrecerlos como elementos a utilizar por el consultor encargado de evaluar su proyecto de inversión y determinar los índices de rentabilidad esperados a la puesta en marcha. Lo anterior, determina en gran medida el éxito o fracaso de un proyecto.

*Noé Gómez Avendaño es jefe de departamento en el Centro de Desarrollo Tecnológico Salvador Lira López de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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