A mediados del año pasado el presidente Peña Nieto presentó el Programa de Reactivación Económica y Desarrollo Productivo, con el objetivo de proteger la economía de dos estados, Campeche y Tabasco, sumamente afectados por los mercados internacionales del petróleo. Hace unos días el gobierno federal dio cuenta de los importantes avances, pero aún insuficientes para revertir la difícil situación que atraviesa mi tierra natal, Tabasco.

Este programa fue anunciado en medio de la coyuntura por la que el país enfrentaba hace un año, en que el precio del petróleo estaba saliendo lentamente de alcanzar sus niveles mínimos, que llegaron a ser inferiores a 20 dólares el barril. El programa comprende cuatro estrategias en búsqueda de mitigar los efectos negativos de los bajos precios del petróleo: atender la falta de liquidez, impulso a la inversión pública, promover la transformación productiva de la región y la creación del Consejo para la Reactivación Económica. Los recursos comprometidos fueron casi 7,000 millones de pesos.

Existen aun grandes retos en el establecimiento de este programa en Tabasco. La inversión extranjera directa que ha recibido la entidad en los últimos años tiene una media anual de 317 millones de dólares (mdd) del 2011 al 2016; el año anterior a la implementación del programa fue de 225 mdd, únicamente siete entidades reciben menos inversión extranjera que Tabasco. Si medimos la inversión por habitante, la Ciudad de México recibe 621 dólares por cada persona que habita en la capital del país, Baja California Sur es el segundo lugar con 608 dólares. Sumamente contrastante es la situación en Chiapas, último lugar de la lista, que recibe en promedio 20 dólares por cada habitante; Tabasco, recibe 94 dólares por persona, situación que lo coloca en los últimos 10 estados en ese rubro. Desafortunadamente, la situación no es menos crítica en desempleo e inseguridad.

El órgano encargado de verificar la implementación de una agenda que revierta esta compleja posición es precisamente el Consejo para la Reactivación Económica, el cual recién sesionó para dar seguimiento a los avances en Tabasco. Durante esta reunión resaltaron grandes avances: uno de ellos tiene que ver con Petróleos Mexicanos, pues durante el 2016 se pagó la totalidad de sus adeudos con los proveedores de la entidad, con un monto cercano a los 34,000 millones de pesos. Además, 20% del presupuesto de inversión asignado a la petrolera nacional se ha destinado a proyectos de perforación, reparación y mantenimiento, todos ellos con alto impacto en Tabasco.

Se anunció que durante este año continuará el esquema de Cadenas Productivas de Nacional Financiera; y con el fin de reactivar la actividad económica del estado, se facilita la participación de pequeñas empresas locales por medio de contrataciones no consolidadas, en donde tan sólo el año pasado se llevaron a cabo 26 negociaciones bajo este esquema con un monto mayor a 100 millones de pesos y, para el presente año, esta medida continuará en la promoción de proveedores locales. También hay que mencionar que se brindaron facilidades al pago de Impuesto sobre el Valor Agregado, durante todo el año anterior y también se dejará vigente un año más. Cabe destacar que la implementación del Programa de Reactivación Económica y Desarrollo Productivo es un paquete de medidas, algunas con efectos inmediatos y otras a mayor plazo, como la zona económica especial. Celebro una vez más la iniciativa de trabajo conjunto entre los diferentes niveles de gobierno y el sector empresarial para mejorar y sobre todo robustecer un esfuerzo en beneficio de las familias tabasqueñas, pero reconozco que el camino por recorrer aún es muy largo. ¡Hasta nuestro próximo encuentro!

*Presidente de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana, AC.