En la base hay temores. El recorte de 10% de la planta de empleados federales, obligado por la escasez presupuestaria, aunque disfrazado de un programa de austeridad, está a punto de cumplirse. Dejará una estela de enojo y bastantes impugnaciones que habrán de saturar al Tribunal Fiscal y de Justicia Administrativa.

Entre los mandos medios y superiores de la burocracia calderonista hay desazón, desconcierto. Y es que, al margen del servicio profesional, se ha impuesto una lógica que es todo, menos meritocrática o privilegiante de la experiencia.

En Los Pinos es la queja reiterada, siempre quieren azules .

Las anécdotas llegan a niveles histriónicos. El escándalo mediático que a principios del año pasado arrasó con ProÁrbol uno de los programas consentidos de Felipe Calderón ocasionó que la Comisión Nacional Forestal quedara acéfala.

Pasada la crisis provocada por la influenza AH1N1, se esperaba que esa vacante fuera ocupada. El Presidente quiere un economista en la Conafor , justificaban en la Oficina de Los Pinos. Pero tanta fue la tardanza que la broma que se hacía era que, siendo Maestro en Economía, egresado del ITAM, él quería quedarse en el cargo. El alivio es que Calderón finalmente llamó a Juan Manuel Torres Rojo, que sabe de bosques. Y mucho.

Pero no en todos los casos hay fortuna. Allí está, por ejemplo, la salida de Juan Pablo Gómez-Morín Rivera, quien estaba al frente del Instituto Nacional de Administración y Avalúos de los Bienes Nacionales (Inaabin), adscrito a la Secretaría de la Función Pública.

De nada le valió la alcurnia a este joven heredero de los fundadores del PAN, quien será sustituido por José Luis López Díaz-Barriga, quien no es economista, pero es uno de los panistas con más experiencia en cargos de gobierno.

Todavía hace 15 días, este Ingeniero Civil egresado del ITESO era el administrador de los Servicios Educativos federales en su natal Jalisco. Pero le llegó una llamada directamente de Patricia Flores Elizondo, jefa de la Oficina de la Presidencia.

Buena parte de su vida profesional transcurrió en la iniciativa privada, en el ámbito de la construcción, hasta que su amigo Alberto Cárdenas Jiménez obtuvo la gubernatura de Jalisco. Se habían conocido por José Luis López Brera, quien encabezaba el llamado Grupo Zapopan en aquella entidad.

En el 2000, Cárdenas Jiménez nombró al hijo de López Brera como titular del CAPFE, el organismo estatal encargado de la construcción y remodelación de las escuelas públicas. A partir de entonces trabajaron juntos. López Díaz-Barriga llegó a ser Oficial Mayor en la Secretaría del Medio Ambiente y después ocupó ese mismo cargo en la Sagarpa, siempre al lado de Cárdenas Jiménez. (Por cierto, Javier Dueñas, otro jalisciense cercano al senador y ex gobernador, también alista maletas para incorporarse a la administración calderonista).

Los ajustes en el organigrama federal también se extienden a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, que llevaba tres meses con un encargado de despacho, después de la renuncia de Ernesto Enkerlin.

Cecilia Laviada, coordinadora de Delegaciones de la Semarnat, prima de Roberto Hernández y Patricio Patrón Laviada, pero sobre todo, consentida de Los Pinos, sonaba para quedarse al frente de la dependencia.

Pasó lo que ya es común: el secretario Elvira propuso una terna, la Oficina de la Presidencia rechaza a los aspirantes y pasan meses sin que haya un sustituto.

A la Conanp finalmente llega Luis Fueyo Mac Donald, originario de Puebla, pero especializado en ecosistemas costeros. Pasó casi dos sexenios en la Profepa, hasta que fue nombrado Asesor de la Secretaría Ejecutiva de la Conabio, que dejó para hacerse cargo de esta nueva empresa en la administración pública federal.

EFECTOS SECUNDARIOS

DISPUTAS AZULES. Trazamos ayer en este espacio el nuevo mapa de los consejeros estatales y nacionales del Partido Acción Nacional (PAN), a partir de la redistribución de posiciones en dos de las entidades con mayor membresía azul: Nuevo León y Estado de México, donde la primera fuerza es el grupo del senador Ulises Ramírez, cercano a Josefina Vázquez Mota. En segundo lugar se colocó una facción creelista en la que se inscriben la joven senadora Adriana González, el diputado federal Alejandro Landero y el exlíder estatal Gustavo Parra.

VISITANTES DISTINGUIDOS. El candidato de la coalición PAN-PRD al gobierno de Sinaloa, Mario López Valdés, ayer cumplió con una apretada agenda de trabajo en el Distrito Federal. Antes había hecho lo propio el abanderado perredista en Zacatecas, Antonio Mejía-Haro, quien tuvo incluso la oportunidad de reunirse con el jefe del gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon, uno de sus principales apoyadores.