Vivir, desplegar virtualidades, velocidad .

Wong Li

Vivir en la democracia no es sólo formarse cada tres años en la fila de los votantes. Más importante aún es tener las condiciones para que cada singular pueda crear, hacer mundo. En consecuencia, un gobierno democrático no se limita a organizar elecciones, sino que emprende la edificación de parques, corredores y autopistas, físicos y virtuales, que se conviertan en plataformas de relanzamiento de las energías creativas de cada individuo o, mejor, de cada dividuo, punto de infinitud de vida.

Y democracia es alternancia. Una forma política para la selección de decisiones. Corregir y re-comenzar sin fin. De ahí la oportunidad del libro publicado por G. Ellmann, con el título Ethical Decision-Making. Un libro virtual y al que sólo en un día de suerte se le encuentra en la red. La penúltima sección se ocupa de una ética para las decisiones públicas. Aquí, simplemente se transcriben las orientaciones conceptuales estratégicas que ahí se exponen.

Crear opciones diferenciadas en cada uno de los ámbitos de la vida pública, para que los ciudadanos puedan elegir entre ellas.

Ejercer el poder en el marco de la Constitución es la única fuente de legitimidad. Hacer que todas las decisiones de gobierno tengan consecuencias incluyentes, sobre todo, las económicas y las sociales, reconociendo que la democracia se acompaña de un efecto asociativo impensado. Ofrecer soluciones duraderas a los problemas, atendiendo a su complejidad. Practicar una ética de la previsión, que rechaza la improvisación, la inatención y la indiferencia. Asumir el mandato expresado en el voto y explicar a la ciudadanía el sentido de las reformas propuestas, a fin de que el país entero se convierta en protagonista de las responsabilidades individuales y colectivas. Anticipar la acción a los conflictos y, cuando son inevitables, solucionarlos con rapidez. Gobernar, sabiendo que todo país se encuentra inserto en la complejidad global. Hasta aquí Ellmann.

Las decisiones públicas proceden por dilemas. Esto o aquello, ni, ni, aut, aut, abiertas a la autocorrección y al re-comienzo. Van de gobernantes a ciudadanos y de ciudadanos a gobernantes. México nunca ha estado en la placidez. Su historia es historia de rupturas, enfrentamientos y desencuentros. En el ahora, horizontes sin horizonte convocan, interpelan. Economía que haga lugar.

Educación, relanzamiento a la velocidad. Distribución y redistribución del conocimiento para crear. Tal es la libertad efectiva. Inseparable de una igualdad que proviene de los mismos singulares. Todo lo demás es aleatorio.