Tras 4 meses de haber firmado con el Gobierno mexicano, finalmente el viernes la UNOPS arrancó la esperada megalicitación de medicamentos para el abasto de 2021.

También el regulador sanitario Cofepris ya dio señales más claras sobre la apertura de fronteras a insumos de otros países y quitó la lápida que desde hace meses pesaba sobre la industria nacional productora de medicamentos.

El sector farmacéutico pudo quitarse de encima la idea de que la querían eliminar: La convocatoria lanzada el viernes fue una bocanada de aire para las cerca de 120 plantas productoras de medicamentos en el país que ya venían venir la que parecía inevitable llegada de fármacos patito, baratos y sin el mínimo control de calidad.

Cofepris se manifestó y dejó en claro que así no será.

En la segunda sesión informativa de UNOPS convocada el jueves, la comisionada de Autorización Sanitaria América Orellana aseguró que sólo serán aceptados los registros de agencias de referencia con niveles de alta exigencia, pero no fueron sus palabras lo que más tranquilizó al sector farmacéutico. Fue al siguiente día, el viernes, cuando Canifarma, Amelaf, Anafam, AMIIF, Dilameg, Andis y demás organismos que representan a la cadena de insumos terapéuticos del país ya pudieron confirmar que sí era cierto; que sólo ingresarán empresas de países con alto nivel regulatorio.

Es tal la cantidad de requisitos documentales y técnicos enlistados en la convocatoria UNOPS que quedó claro una cosa: quienes mejor conocen todos esos requisitos son los proveedores mexicanos, y serán quienes los podrán cumplir, pero también quienes tengan el aval de agencias de alta exigencia regulatoria. Entonces quedó claro: no es la pretención hacer a un lado y eliminar a las fabricantes mexicanas.

Hizo sentido que en la sesión de la UNOPS el jueves estuvieron representadas embajadas de países como Bangladesh, Bolivia, Hungría, Pakistán, India, Argentina, Colombia, Guatemala, República Dominicana, Brasil y Egipto, pero también de Italia, Canadá, Dinamarca, Japón, Corea, Inglaterra, Suecia, Austria, Unión Europea, Estados Unidos, Francia, España y Países Bajos.

Se entiende que son los que estarán compitiendo con los nacionales por el mercado público mexicano.

Y sobre las de patente

Lo que sí es un hecho es que la UNOPS viene arrastrando un retraso de más de un mes en su proceso, y Giuseppe Mancinelli, su director regional adjunto, ya admitió que la entrega se pedirá más bien en mayo, lo cual eleva el riesgo de desabasto entre enero y abril, que aquí hemos comentado.

Para enfrentarlo, la UNOPS negocia una compra express - le llaman compra crítica- de 262 medicamentos de fuente única, genéricos y material de curación, así como de 36 oncológicos.

La más avanzada y a punto de terminar es la compra de fármacos de patente que abarca 99 productos, la mayoría oncológicos. Aquí como no hay competencia, son negociaciones uno a uno con 26 empresas que estarían firmando contrato en enero.

La gran ventaja que tiene UNOPS es que cuenta por anticipado con los recursos para todas las compras y con ese respaldo puede hacer compromiso de pago ágil para negociar mejores precios.

En este sentido, los laboratorios de innovación pudieron hacer atractivos descuentos. Sin embargo, hay un punto que los directivos de las trasnacionales de innovación hacen ver y con razón: que la negociación no debería centrarse en precio.

Fernando Cruz, presidente de Novartis México, nos hace ver que el mayor objetivo tendría que ser, más que generar ahorros, encontrar caminos para cubrir a más pacientes, y además que las instituciones de salud también hagan compromiso de mejorar procesos y avanzar en tener registros para poder verse el resultado de las terapias.

Y es que para las farma de patente, a la larga la tirada es que verdaderamente puedan medirse los resultados de sus medicamentos de alto costo. Y eso es vital para poder vislumbrar el pago por resultados, como es la perspectiva de la bigpharma a nivel mundial.

Los terceros autorizados continuarán

Otra señal de luz que dio Cofepris fue que seguirá recargándose en los terceros autorizados, lo que seguramente permitió respirar a varias de esas agencias que están al borde de la quiebra, pues fueron constituidas justamente para apoyar a Cofepris, pero la parálisis del organismo las dejó sin trabajo por muchos meses. Es importante esto porque sin el apoyo de los predictámenes de estos terceros autorizados, el regulador sanitario simplemente no se da abasto.

maribel.coronel@eleconomista.mx

Twitter.com/MaribelRCoronel

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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