Fugas, motines, incendios y asesinatos en penales del país, se convirtieron en modena de cambio, antes que soluciones, lo que era normal. La crisis carcelaria nacional, reventó en Nuevo León, que fue utlilizada para evidenciar incapacidad de gobernantes priístas.

Desde la reforma del 2008, El Economista ha seguido el cómo y porque era necerio contar con herramietas jurídicas y legaoes, aunque, se sostuviera que se es parte de enanos e ignorantes’’.

En efecto. Todo cambió, cuando estalló la crisis penitenciaria a nivel nacional, ahora siguen a todos los medios.

Hoy nos dicen, que no nos recuerdan’’ y que unPresidente dela República, dijo y cometió tonterias sobre el problema, que no, es otra cosa que sostener: "pendejadas''.

Hay datos sustentables que los 31 estados y el Gobierno del Distrito Federal, no entendieron, a qué llevó la fuga, de sus recintos penitenciarios de acauerdo a la historia.

El señor presidente, Felipe Calderón, nada más dijo que, su gallo’’, que ahora es gallina’’, Josefina Vázquez Mota, es la avorita’’, a casia 4 puntos de pelear, la silla Presidencial, al Astro Boy , Enrique Peña Nieto y por encima del Rayito de la Esperanza , Andrés Manuel López Obrador.

Estamos hablando de los prolemas carcelarios.

¿O no?

Entonces vamos a lo interesante.

Cómo están los penales, cuántos han muerto y cuántos se han fugado. Es la interrogante, aunque los que les den a leer noticas, les digan lo contrario.

Ahora sí, presumiendo, entre lunes o martes, El Economista Diario y El Economista Online, ofrecerán una radiografía de la corrupción y complicidad, donde prevaleció el temor o por dinero para ser partícipes de fugas, incendios, riñas y evasiones.

Nos vemos el fin de semana.

COMODATO

¿Dicen que no hay precampañas?

¿Y el Presidente Calderón qué hizo?