Si existe una vara mágica que pueda cambiar incertidumbre, percepción de inseguridad y muertes, que dejan grupos de crimen organizado y común, seguimos en la desesperada espera. Hace 35 días que asumió Enrique Peña Nieto el Ejecutivo Federal y sólo se dan anuncios, nada ha cambiado.

Las tropas de las secretarías de Marina Armada de México (SEMAR) y Defensa Nacional (SEDENA), seguirán en las calles, se dijo. Pero sobre la Procuraduría General de la República (PGR) y extinta Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF), que quieren refundar, no ocurre nada.

Podríamos decir que para qué sirvieron PGR y SSPF en los últimos 12 años. Sólo para ofrecer avances contra corrupción y espectáculos mediáticos que al fin de cuentas a sus titulares solo les resultó en sorna, tan así que el diagnóstico de los nuevos titulares es lapidario: no sirven para nada.

Es ahí donde vamos. Van tres días de 2013, faltan tres para el Día de Reyes. La espera, no creo solo de su servidor, sino de millones de mexicanos víctimas de más de 2 millones de delitos a los que fueron sometidos cada año e incluso, unos en carne propia casi cinco ocasiones victimas de vejación, según México Evalúa’’ y organismos civiles, obliga a preguntar: ¡¡¡Qué pues!!!

La fuerza policiaca, esa que viene andando desde el último gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con Ernesto Zedillo quien fundó la Policía Federal Preventiva (PFP) y gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, pensaron que con cambio de nombres y aumento de ellos, eso sería la solución.

Lo que no ha ocurrido. Los delitos siguen y siguen, las víctimas continúan, las muertes en el primer mes del nuevo priísmo casi llega a 1,000 y la esperanza de más de 112 millones mexicanos no quieren discursos, sino resultados concretos, no oportunistas ante medios de comunicación de presuntos capos, lugartenientes, sucesores o cachorros de tigre.

El señor nuevo presidente, se aventó su discurso contra el crimen y la delincuencia, van los días, pasan y no ocurre nada.

La cuestión es, que si dos anteriores presidentes se echaron el choro 12 años y sólo ellos veían y percibían que todo iba bien y no lograron más que aumentar la burocracia, el gasto, que por desgracia se llevó la corrupción e impunidad, no solo en las instituciones federales, sino municipales y estatales, el reto se observa demasiado grande.

Grande para lo que pretende la nueva administración. Si PGR está del ¡carajo! Según su nuevo titular y la SSPF se fue, dejando 36,000 huérfanos, de ellos muchos han sido corridos o separados’’ de forma voluntaria e incluso, jubilados por adelantado, porque eso no es cuentan quienes vivieron ahí, no se asoma siquiera: sin embargo se mueve .’’.

Nos dicen en pasillos de concreto, oscuros y aún demoniacos, de la prevención del delito y procuración de justicia, que el abogado de la nación, Jesús Murillo Karam y el doctor Manuel Mondragón y Kalb, subsecretario de Planeación y Protección Institucional, ya no más encargado del despacho de la SSPF porque desapareció, siguen a la caza de sus subalternos.

Nos comentan los que saben, que no quieren cuando se prenda el ventilador, les llegue el estiércol’’ como ocurrió en los últimos dos sexenios y más atrás, esto debido a que no hay, no hay’’ tela de donde cortar, muchos de los que podrían, huelen a podrido y otros, son probados pillos. Así que van por el menos malo’’.

Y aún más, esperan la bendición de Miguel Ángel Osorio Chong, quien pretende reconstruir y reconectar los sistemas de seguridad del país, que no permita a cualquier ¡pinche mafioso! reaccionar antes que el Estado.

COMMODATO

¡¡¡Gracias a todos ustedes que pierden el tiempo al leer este espacio!!!

Ni siquiera me despedí para desearles lo mejor en Navidad y Año Nuevo. Nunca es tarde para fieles internautas como ustedes.

¡ ¡¡Felices Reyes Magos!!!