No se trata de alarmar ni generar pánico, pero a partir de los ataques del Estado Islámico en París y la fuerte respuesta de Francia, la situación geopolítica mundial se ha tensado, y hay expertos internacionales que recomiendan a los países prevenirse adquiriendo vacunas como la de la viruela, que por ser altamente contagiosa es la más probable de ser usada para un ataque bioterrorista.

Inicialmente, los especialistas pensaban que el ántrax era altamente mortal, pero éste se ha ido descartando pues, si bien las esporas de ántrax se diseminan fácilmente, la enfermedad no es contagiosa. Las personas infectadas con la enfermedad no pueden transmitirla a los demás, sólo aquellos expuestos directamente a esporas de ántrax están en riesgo.

Las enfermedades contagiosas, como la peste o la viruela, por el contrario, se pueden transmitir a través del contacto de persona a persona, convirtiendo el conjunto inicial de víctimas en fuentes secundarias de la infección. El virus de la viruela es visto ya como el arma biológica más peligrosa y es una realidad que cada vez mayor número de países van tomando medidas preparándose ante un ataque biológico o químico.

En Estados Unidos, el temor del bioterrorismo ha permanecido latente desde el ataque a las torres en el 2001, y tras los ataques en París, se acentúa. En el 2009, una comisión de legisladores preparó un reporte para el presidente Barack Obama, que recién había tomado posesión de su cargo, sobre posibles ataques de destrucción masiva. Le alertaron sobre el riesgo y afirman que el gobierno norteamericano debería estar menos preocupado por una bomba nuclear; la verdadera amenaza, dada la globalización de la biotecnología, son los ataques químico-biológicos, y por tanto, tendría que darse más prioridad a un plan preventivo.

Se especula que algunos países como Rusia e Irak guardan cepas del virus de la viruela, que como enfermedad logró ser erradicada por los sistemas de salud del mundo en 1977. Más grave aun, el veloz avance de la ciencia permitirá que pronto sea factible sintetizar casi cualquier virus cuya secuencia de ADN ha sido descodificada.

La OMS es consciente del riesgo y también tiene su reserva de vacunas contra la viruela; ha adquirido 33.5 millones de dosis. Algunos países como México confían que en caso de ataque tendrían el apoyo de la OMS. El problema es que la reserva de la OMS es totalmente insuficiente y la duda estaría en torno a qué país el organismo daría prioridad. Si se complican las cosas, sólo tendrán vacuna de viruela los que la hayan comprado.

El riesgo expuesto en este escenario es que el país que no se prepare, cuando necesite la vacuna de viruela realmente no la tendrá porque, como cualquier vacuna, tarda en producirse.

De acuerdo con un informe que nos hicieron llegar, los países de la OCDE que han adquirido mayor cantidad de vacuna contra viruela son: Estados Unidos por supuesto, Reino Unido, Suiza, Holanda, Israel, Alemania, Francia, Dinamarca, República Checa, Austria. Canadá no es de los que más, pero en octubre pasado compró 143,000 dosis de vacuna de viruela de tercera generación.

Anafam renueva convenio con IIJ-UNAM

Desde el 2009, la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamento (Anafam) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM vienen colaborando en favor de la divulgación de temas relacionados con la industria farmacéutica y su entramado jurídico. Asimismo, han hecho publicaciones conjuntas de libros y realizado seminarios y foros relacionados con el tema.

Como ha sido una relación muy productiva, decidieron renovarla y la semana pasada fue firmado el convenio, vislumbrando trabajar en temas como: derecho a la salud, propiedad industrial, asuntos regulatorios, aspectos éticos y jurídicos de la industria y tratados comerciales internacionales.