No es una casualidad que Trump haya elegido al multimillonario como primer mexicano para reunirse en su condición de presidente electo...

Primero se descalificaron mutuamente; luego se insultaron. Ahora se reunieron y después vinieron los elogios. Fue a lovely dinner with a wonderful man , dijo el próximo presidente de los Estados Unidos.

¿Qué significa todo esto? Hay muchas lecturas posibles: Carlos Slim es el primer mexicano que se reúne con Donald Trump desde la elección. El encuentro fue gestionado por Corey Lewandowski, ex coordinador de campaña de Trump, quien el 9 de diciembre hizo una visita a la Ciudad de México para ver a Slim y proponerle la reunión, a celebrarse en la mansión del estadounidense, en Florida.

No es casualidad que Trump haya elegido al multimillonario como primer mexicano para reunirse en su condición de presidente electo. Slim es uno de los mexicanos de referencia en EU. Inversionista en ese país; top cinco de la Lista de Forbes y mayor inversor individual del New York Times. No está de más decir que Trump se siente más cómodo en el diálogo con empresarios y, luego de la elección de su gabinete, no caben dudas acerca de la importancia que tendrán los multimillonarios en la construcción de su Gobierno.

La cena de Slim con Trump incluyó la conversación sobre diversos temas de la agenda binacional, en especial comercio y economía, según The Washington Post. Trascendió que el propósito de la reunión era abrir una línea de comunicación amigable, más que adentrarse en la discusión de detalles de políticas públicas.

Un encuentro, luego de tantas descalificaciones mutuas, no es algo inusual para el empresario-político estadounidense. En las semanas posteriores al 8 de noviembre ha celebrado varios encuentros de reconciliación. Uno de los más significativos fue con Mitt Romney, figura clave en el Partido Republicano y feroz crítico de Trump. El próximo presidente se encontró varias veces con Romney y se encargó de que las fotografías de esas reuniones fueran divulgadas... más o menos como hizo con la cena con Slim.

¿Por qué Trump no escogió a un político mexicano para celebrar su primera reunión binacional ? Es de llamar la atención que aún no se haya celebrado un encuentro con el presidente Peña. Es decir, una reunión luego del episodio de agosto. Es un hecho conocido que el ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, tiene varias semanas instalado en Nueva York buscando tejer los contactos entre el equipo de Trump y el Gobierno mexicano. En la medida en que las gestiones de Videgaray son extraoficiales, no se sabe qué tanto ha podido avanzar. De cualquier modo, es claro que la reunión Trump-Peña es un asunto pendiente, lo mismo que la instalación de una mesa de trabajo para negociar los temas de interés y preocupación mutuos.

¿La reconciliación es con Slim o con México? Ésa es la pregunta del billón. Podemos asumir que un acercamiento con el cuarto hombre más rico del mundo abre la posibilidad de una mayor cercanía con México, pero no podemos sobrevalorar la reunión. Slim es patriota y conoce México, aunque sería una exageración decir que él acudió a la cena con Trump en representación de México. El señor del tupé ha dicho tantas cosas sobre México que se necesita mucho más que una lovely dinner con un mexicano muy destacado para conjurar el nerviosismo. Tengan en cuenta que horas antes de la cena con Slim se reunió con sus simpatizantes en Alabama y les dijo: No se preocupen. Vamos a construir el muro .

lmgonzalez@eleconomista.com.mx