¿Qué sabe de dignidad quien se atreve a dejar sin medicinas a miles de enfermos porque prefiere ahorrar para después comprar votos antes que salvar vidas? ¿Qué sabe de dignidad quien se atreve a cancelar estancias infantiles, a despedir masivamente a funcionarios que llevaban años en el servicio público, sin darles explicación, ni liquidación, ni oportunidad de rehacer su vida laboral?

¿Qué sabe de dignidad quien se atreve a mentir sistemáticamente, a manipular información, a hablar de más y a callar de más, porque prefiere evadir responsabilidades y culpar a otros para seguir siendo la víctima cuando le conviene? ¿Qué sabe de dignidad quien menosprecia y ataca a cualquiera que piense distinto?

¿Qué sabe de dignidad quien no tiene conciencia del medio ambiente, a quien no le importa causar daño ecológico con obras absurdas sin estudios de impacto ambiental ni viabilidad económica? Porque para que los mexicanos podamos vivir dignamente primero necesitamos cuidar nuestra casa común, buscando la sustentabilidad en todo lo que hacemos.

¿Qué sabe de dignidad quien se atreve a cancelar una reforma educativa condenando a millones de niños, cancelando su futuro y cediéndoselo a líderes corruptos a quienes lo último que les importa es la educación y el desarrollo de niños y jóvenes? ¿Qué sabe de dignidad quien se atreve a pactar con delincuentes, quien dice una y otra vez estar combatiendo (supuestamente) la corrupción, pero es incapaz de tocar a ningún mafioso o corrupto porque prefiere pactar con ellos?

¿Qué sabe de dignidad quien no escucha, no entiende, no recapacita, no se disculpa y no replantea; quien toma malas decisiones económicas a pesar de múltiples advertencias, y esas decisiones, lejos de generar mayor riqueza, desarrollo, bienestar y prosperidad, para ayudar a quienes menos tienen, sólo terminan afectando más, vulnerando más, generando más y más pérdidas?

¿Qué sabe de dignidad quien prefiere regalar dinero a quienes no trabajan y reducir el sueldo y las oportunidades a quienes se parten el lomo trabajando todos los días? ¿Qué sabe de dignidad quien les decía a los migrantes que los protegería, pero prefirió caer en la trampa de Trump para convertir a México en un gran muro?

Si supiera algo de dignidad no estaría tomando todas estas decisiones equivocadas, cuyo común denominador es precisamente atentar contra la dignidad de todos los mexicanos. Abramos más los ojos y entendamos que los únicos capaces de valorar, cuidar y defender nuestra dignidad somos nosotros mismos. Este gobierno está dejando claro que no lo hará.

De ahí que nuestra responsabilidad sea doble. Empezar por nosotros y nuestras familias, para seguir con nuestras comunidades y, de manera especial, con nuestros hermanos más vulnerables. Dejemos de creer tantas mentiras y empecemos a defender nuestra dignidad.

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.