Los costos en centenares de miles de víctimas de enfermos y fallecidos por esta pandemia, así como los incuantificables costos económicos, son avasalladores y más allá que catastróficos. El escenario catastrófico que vislumbró el subsecretario Hugo López-Gatell el año pasado pensando en 60,000 muertes, se ha multiplicado por cinco y no sabemos aún por cuanto más si es que no hay acciones contundentes para detenerlo.

No era una catástrofe inevitable. No estábamos condenados a que así sucediera. En principio, es posible decir que las cosas hubieran sido diferentes si la rectoría se hubiera asumido de parte del Consejo de Salubridad General (CSG), como debió haber sido conforme lo indican las leyes que nos rigen. El camino de acción para casos de emergencia sanitaria como esta pandemia estaba bien establecido y no se respetó, pero es momento de que se empiece a respetar.

Y es que el pecado original del pésimo resultado en el manejo de esta pandemia fue depositar de manera exclusiva la responsabilidad política, institucional, de comunicación y de toma de decisiones en una sola área del gobierno subordinada por completo al presidente de la Republica.

Eso nos lo hace ver Mariano Sánchez-Tarlanque, autor principal del reporte “La respuesta de México sl COVID-19: Estudio de caso”, coordinado por Jaime Sepúlveda y editado por el Institute for Global Health Sciences de la Universidad de California en San Francisco que estimo que se pudieron evitar al menos 190,000 muertes por Covid. Es el último reporte obligado de revisar. Da muchos datos y amplios argumentos del por qué el desastre en México por la pandemia sí nos lo pudimos haber ahorrado y por qué no tenemos que conformarnos con la irremediabilidad de siendo el undécimo país por número de habitantes, somos uno de los 3 países con más víctimas.

El especialista en ciencia política y en construcción de capacidades del Estado, investigador y catedrático del Colegio de México y la Universidad de Harvard considera que a estas alturas aún con todos los daños ocasionados, aún no es tarde para actuar porque aún pudiera detenerse que siga avanzando el daño. Si se retomara la responsabilidad política institucional de conducir la respuesta a la pandemia en un órgano colegiado interdisciplinario donde participen todos los funcionarios responsables, expertos de todas las instituciones nacionales de salud y donde las decisiones sean técnicas, sin influencia de factores políticos, cambiaría el rumbo para reducir el número de familias aún por ser afectadas por el Covid19 en los siguientes meses conforme continúe la pandemia.

Lo más desesperante y frustrante es que ese organismo sí existe y no lo dejaron actuar. Es el Consejo de Salubridad General -cuyo secretario técnico es José Ignacio Santos Preciado- estaba listo pero no le dejaron asumir el rol crucial y protagónico que dicho Consejo debió haber tomado al convocar a todos los decisores que correspondía tomar cartas desde el inicio de la pandemia a principios del 2020.

Y así como esta son cada vez más voces de especialistas que lo hacen ver como Sánchez Tarlnque: no estábamos condenados a esa dimensión de impacto que generó tal daño a la base productiva, que incrementará enorme la pobreza en el país, que disminuirá la expectativa de vida.

Es indispensable que se retome el rumbo y perder de vista otra apremiante necesidad en el futuro inmediato: la rendición de cuentas. El reporte de cuentas no sólo tiene que ser en términos del número de contagiados y fallecidos o ahora el número de vacunados, sino también en torno a cómo y en base a qué se tomaron las decisiones y en base a qué se destinaron los recursos a donde se dirigieron. La transparencia es el siguiente capítulo que tendremos que ir exigiendo.

@maribelrcoronel

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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