La drástica caída en los precios internacionales del petróleo; la desaceleración de la economía global; el despilfarro suntuario gubernamental; la evasión empresarial de impuestos y la corrupción que atenta contra los bienes de la nación como la ordeña de los ductos de Pemex, entre otros robos a los bienes nacionales, provocaron el recorte en el gasto público de 124,300 millones de pesos, equivalente a 0.7% del Producto Interno Bruto (PIB).

A pesar de que los funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico encabezados por el titular de la misma, doctor Luis Videgaray -Luis Tijeragay-, expresaron, en repetidas ocasiones, que las coberturas financieras contratadas el año pasado para garantizar los ingresos petroleros hacían innecesario recortar el presupuesto de la Federación, no sucedió así; las circunstancias obligaron al gobierno a tomar, según lo explicado por don Luis, la decisión de hacer un ajuste, de forma preventiva y responsable , al gasto público ya aprobado por el Congreso para el año 2015.

Optimista, el doctor Tijeragay, expresó que la medida sólo tendrá un impacto marginal -cualquier cosa que esto sea-, por lo que la dependencia a su cargo no modificará el crecimiento del país estimado para el 2015 entre 3.2 y 3.4 por ciento.

El ajuste comprende una reducción de 62,000 millones de pesos en Pemex y de 10,000 millones en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y una sustracción de 52,300 millones de pesos en diferentes áreas del gobierno federal, como la cancelación del proyecto para construir el tren rápido entre la ciudad de México y la de Querétaro, así como el ferrocarril de pasajeros transpeninsular que uniría a los estados de Yucatán y Quintana Roo. También se va a reducir un 10% a las partidas personales para mandos y otro tanto en los gastos de comunicación social.

Aquí es donde la puerca de mi crítica tuerce el rabo. ¿El 10% en las partidas personales de los mandos significa, por poner un ejemplo, que si tres funcionarios se reúnen para comer en un buen sitio -faltaba más- en lugar de gastar con cargo a gastos de representación 5,000 pesos, sólo gasten 4,500 con cargo al erario? Deberían de recortar a cero las partidas personales en gastos de los mandos. Por eso son mandos, para poner el ejemplo, para ponerse la camiseta de la patria y ahorrarle a ésta dinero que se necesita para cuestiones apremiantes no para frivolidades. Propongo que si los señores que se autonombran mandos desean comer fuera de sus hogares paguen la cuenta de sus honorarios como hacemos los ciudadanos. Además que recuerden que más que mandos son mandados y si no nos hacen caso los podemos mandar a la chingada.

He aquí un ejemplo de cómo dispensan los políticos el dinero que los ciudadanos aportamos con nuestros impuestos: desde el inicio de la actual Legislatura, la LXII, el 1 de septiembre del 2012, hasta noviembre del 2014, la H. Cámara de Diputados ha gastado en agua, galletas, café y refrescos la cantidad de 6 millones 880,827 pesos. ¿No podrían los señores legisladores llevar su agua y/o comprar sus refrescos y sus galletas? Ya será su decisión si quiere invitar a un compañero de bancada. Si me das de tu agua de jamaica yo te convido de mis galletas de animalitos .

Existen muchos sectores en los que se puede economizar buenas cantidades de dinero, como minimizar las partidas presupuestales para los partidos políticos considerando que los anuncios en los medios electrónicos son gratuitos.

Otra más: ¿qué tal si todos los directores, oficiales mayores, subsecretarios, secretarios, alcaldes, gobernadores, senadores, diputados y presidente de la República se rebajan un 30% de su sueldo?

Una buena fuente de ahorro -69 millones 463,080 pesos anuales- sería si los 500 diputados y los 128 senadores renuncian a su seguro de gastos médicos mayores -nos cuesta 110,610 pesos cada uno- y como cualquier empleado del gobierno se atienden en el ISSSTE. (Por cierto, en la instalación del último período ordinario de sesiones del H. Congreso de la Unión, que terminará en abril aunque ellos cobrarán hasta septiembre, sólo asistieron 295 de 500 diputados y 82 de 128 senadores).

También se podría ahorrar en asesores y aviadores que abundan en instancias gubernamentales y en el Congreso.

Otro rubro en el que el doctor Tijeragay recortó otro enclenque 10% es el correspondiente a comunicación social gubernamental. Bien podría bajarle mucho más si en este sector están considerados los espantosos spots de televisión y radio que son mucho ruido y pocas nueces, porque no persuaden a nadie de nada, ya que los creativos que los producen tienen la percepción de que los ciudadanos somos más imbéciles que ellos. (Podría llenar la columna con ejemplos de anuncios bobos. Pero voy a rematar esta colaboración transcribiendo uno en el que, según mi opinión, no se midieron:

Voz mujer: somos los que hacemos que el sol se levante. Voz hombre: somos raíz y brote que crecen vigorosos hacía el futuro. Somos los apasionados que convierten sus sueños en realidad. Voz mujer: somos el verde de nuestra fe, el blanco de nuestra unión y el rojo de nuestra lucha. Somos los que sostenemos la bandera. Voz hombre: somos los que defendemos nuestra nación. Locutor: Cámara de Diputados, LXII Legislatura.