¿Qué hacemos con los ricos? Alfonso Ramírez Cuéllar tocó más de una fibra sensible en el México del 2020 cuando propuso que el Inegi se metiera a investigar el patrimonio de los ricos. Se criticó su propuesta, con razón, porque abre la puerta a un big brother, que puede vulnerar derechos individuales y acabar con la sana distancia que existe entre el Inegi y el SAT; además de aportar sus granitos de radioactividad a una atmósfera ya cargada de polarización y desconfianza entre clases sociales.

La propuesta del presidente de Morena se topó con el rechazo de López Obrador y del senador Ricardo Monreal. Por lo pronto, no pasará nada. ¿Es esto bueno? Ramírez Cuéllar tiene razón en que necesitamos saber mucho más de 10% que está en el penthouse de nuestro edificio social. De acuerdo con el Inegi, el promedio de ingresos de los que “habitan” en el decil X son 166,750 pesos trimestrales. El problema con este dato es que significa muy poco: en el decil más privilegiado de México está Carlos Slim, pero también las personas que viven en más de 2 millones de hogares con ingresos de 50,000 pesos mensuales. Es obvio que necesitamos desagregar este decil, para hacer que diga mucho más. Es un asunto fiscal, pero también de conocimiento necesario para saber cómo es el país en que vivimos.

¿Qué hacemos con los pobres?

En el 2018 eran 52.4 millones de personas en situación de pobreza en México, aproximadamente 42% de la población. Estos números se incrementarán dramáticamente, como consecuencia de la crisis del 2020. ¿Cuánto crecerá la pobreza? Mucho dependerá de cuánto caiga el PIB. Un escenario moderamente optimista es el de la Cepal, que calcula una caída de sólo 6.8 por ciento. Esto significaría un incremento de 8.9 millones de pobres, algo así como 24,383 nuevos pobres por día. El escenario más pesimista, hasta ahora, lo bosqueja el BBVA, tomando como referencia las cifras del Coneval. Con una caída del PIB de 12%, habría hasta 18 millones de pobres más, más o menos 49,000 nuevos pobres por día.

El total de personas en situación de pobreza en México pasaría de 52.4 millones en el 2018 a un número que oscilaría entre los 60 y 70 millones. ¿Cuánto se mitigará con los programas sociales? Ni el BBVA ni la Cepal nos ofrecen un cálculo. Hace dos semanas, el Coneval dejó claro que a México le hace falta un programa que atienda a las personas que perderán sus empleos.

¿Qué hacemos con la clase media?

En el discurso de AMLO no existen. Todos los días se refiere a los pobres y a los ricos, pero casi nunca habla de la clase media. Esta omisión tiene algo de contagioso, porque en estos 18 meses las referencias a los clasemedieros se han reducido drásticamente en el mensaje de los partidos políticos y organismos empresariales. Parte del problema está en la definición. Según la OCDE, 45% de la población mexicana es clase media, comparada con 61% en los países que integran el club de los ricos. ¿Quién es clase media? ¿Cuántos son? Ahí están las personas que viven 14.6 millones de hogares, que ganan el equivalente a entre 15,000 y 45,000 dólares anuales, calcula Sarah Boumphrey, de Euromonitor.

Contar con una clase media más amplia importa porque es un factor de estabilidad y un amortiguador de la polarización entre ricos y pobres. En México y en cualquier país. ¿En verdad son 14 millones de hogares clasemedieros? Las cuentas de Sarah Boumphrey no cuadran bien con la encuesta ingreso-hogar del Inegi, que usa otros criterios. Tenemos mucho trabajo pendiente para conocer mejor la sociedad en la que vivimos. Ojalá que la propuesta de Ramírez Cuéllar no muera. Necesitamos ese tipo de información, pero sin la carga ideológica y persecutoria con la que nació esta iniciativa. México necesita más ricos y más clasemedieros. También, necesita mejorar las condiciones en las que viven los pobres. Hacer todo para que dejen de ser clientela política y se conviertan en ciudadanos prósperos.

Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.