Al terminar el primer semestre se pueden hacer proyecciones más precisas de cómo habrán de comportarse las más importantes variables de la economía al cierre del año. Es un dato a tener en cuenta antes de que inicie la contienda electoral por la Presidencia de la República en el 2012.

Hay acuerdo entre los analistas que el PIB al final del 2011 habrá de crecer 4.41% y que en el 2012 será un poco menor para alcanzar 4.06 por ciento. El PIB de Estados Unidos cerrará en 2.7%, por abajo de las expectativas de inicio de año que era de 3.2 por ciento.

El crecimiento de la actividad industrial llegará a 4.67% en el 2011 y en el 2012 a 4.25 por ciento. Este rubro de la economía crecerá ligeramente más que el PIB total en estos dos años. Se estima que en Estados Unidos sea de 4.7% al terminar el año, cuando la proyección inicial era de 5.3 por ciento.

La inflación al cierre del 2011 se estima en 3.83% y para el 2012 se calcula pueda ser de 3.95%, que es un aumento marginal. Es un dato positivo en sí mismo y todavía más si se compara con el comportamiento de la inflación en otros países de la región.

De acuerdo con datos del IMSS, la generación de nuevos empleos ascenderá a 600,000 al terminar el año y en el 2012 la cantidad será prácticamente la misma, al llegar a los 593,000. La escasa generación de plazas laborales sigue siendo un problema.

La Inversión Extranjera Directa en el 2011 se calcula en 18,936 millones de dólares y en 19,894 millones de dólares en el 2012. La cifra está todavía por debajo de las tasas históricas superiores a 20,000 millones de dólares del inicio del siglo.

El déficit de la balanza comercial se espera en 6,506 millones de dólares y que se doble para el 2012, al sumar 12,980 millones de dólares. El dato merece un análisis cuidadoso. Puede reflejar la caída en las exportaciones, pero también aumento de ciertas ramas de la actividad económica que requieren importar insumos.

La mezcla nacional de petróleo para la exportación tendrá un promedio de venta de 91.70 dólares por barril al cierre del año, que es un precio elevado. Al terminar el 2012 el precio promedio será de 86.70 dólares por barril, que representa una reducción de 5 dólares con relación al 2011.

El tipo de cambio promedio cerrará el 2011 en 11.65 pesos por dólar y se estima que en el 2012 llegue a 11.77 por dólar. En la práctica se mantendrá igual. La tasa de referencia del Banco de México al fin del 2011 se estima en 4.67% y de 5.57% en el 2012, que representa un punto más.

Los analistas de los bancos y corredurías no ven en los mercados datos que puedan modificar estas proyecciones y más bien todo apunta a que habrán de hacerse realidad al terminar el año. En general son datos positivos que indican se ha superado la crisis.